6 de julio de 2017

MEDITAR EN EL SILENCIO DE LA MUERTE

La Recoleta. angelinaphoto


"Tienes que darte cuenta de que algún día vas a morir, hasta que no hagas eso, eres inservible". 
Tyler Durden

Muchas personas me han preguntado sobre la meditación, sobre cuál es la  manera más apropiada, la técnica, el método, postura o filosofía para lograr ese anhelado y  a la vez temido silencio de la mente.

Yo empiezo respondiendo que meditar quizá esté más relacionado con la aceptación y observación desidentificada de esa quimera: una mente silenciosa.  Entiendo esta reiterada  pregunta en las consultas  como una consecuencia del exceso de ruido interno y externo en estos tiempos.  Como una necesidad de restablecer un vínculo con algo más numinoso, si se quiere, sagrado, que parece facilitarse en espacios y estados de silencio.  Pero, ¿quién se vincula con qué? , he ahí la cuestión y lo atinado de la práctica meditativa para entrar, habitar y vivir el misterio.   Una habilidad que se desarrolla  sólo  y exclusivamente en su ejercicio mismo como casi todas las grandes habilidades.  Se aprende a amar amando, a escribir escribiendo, a vivir viviendo y a morir... muriendo.

Caminos y técnicas por supuesto existen muchos y adecuados para cada practicante , por ello siempre recomiendo explorar, ir a las fuentes principales, sobre todo ahora que a la meditación la incluyen en los paquetes completos de yoga,veganismo,iluminación y salvación por ahí derecho, del mercado "espiritual"; y como precisamente  estas ofertas también hacen mucho ruido, mi principal recomendación entonces es ir hacia adentro, respirando con atención por un lapso de tiempo establecido, empezando poco a poco, tolerando el no saber y el ir hacia ninguna parte.  En este sentido, la meditación me parece una actividad bellamente psicológica pues en ese ir hacia adentro lo que primero tiende a aflorar son los contenidos de nuestro inconsciente personal y allí nos podremos quedar un buen rato.

Mi recorrido en estas lidies inició, como ya lo saben muchos, con el movimiento, al principio de la práctica sólo me era posible meditar en acción, meditar bailando, danzas sufíes por ejemplo, o con ejercicios de respiración consciente, después la Meditación  Trascendental me ayudo a incorporar una disciplina de diario y tiempos específicos, muy difícil, pero palpables los resultados en el sistema nervioso y precioso el uso de los mantras.  Con la meditación Zen aprendí la fuerza y el poder de la postura y por fin el famoso y muy sonado concepto de  Aquí y Ahora; y con la meditación Kundalini el reconocimiento de la energía vital y su sagrado flujo.  Hago esta exposición para compartir una ruta que a mí me sirvió, un ritmo que se iba abriendo con las experiencias y exigencias de la vida. 

Hoy puedo decir que mi mejor y más inmediata práctica meditativa es el constante y continuo recuerdo de la Muerte, apelar diariamente a  la consciencia de la Muerte  propia y ajena. 

Haciéndolo y tratándolo de hacer una y otra vez logro esos chispazos de lucidez asociados a la meditación: atestiguarse, darse cuenta, parar el dialogo interno, observar y observarse, afinar el vínculo con lo invisible, aceptar y Estar Siendo.

Ángel del silencio


Reflexionando sobre esta asociación entre muerte y meditación me encontré con esta profunda y contundente cita de Ken Wilber que me animó a escribir y a invitarles a meditar en  y desde la propia muerte, en la finitud y la infinitud:

"Toda practica espiritual es un ensayo, y en el mejor de los casos, una actuación de la muerte.  Como los místicos lo ponen "si mueres antes de morir entonces cuando mueras no morirás".  En otras palabras, si en estos momentos mueres a la sensación  de un ser separado, y descubres en vez de eso  el ser superior que es el Kosmos en su totalidad, entonces la muerte de este cuerpomente particular no es más que una hoja cayendo del árbol eterno que eres. 

Meditar es practicar la muerte en este momento, y en este momento y en este momento, descansando en el testigo eterno y desidentificándote con el ser finito objetivo y mortal que puede ser visto como un objeto.  En el testigo vacío, en el gran no nacido, no hay muerte, no porque vivas por siempre en el tiempo, no será así, sino porque descubres la eternidad del momento (…). Cuando descansas en el gran no nacido, de pie libre como el testigo vacío, la muerte no cambia nada esencial.  Aún así, cada muerte es muy triste a su manera". 
Ken Wilber, One Taste.

Entonces bien sea que medites en el silencio de la luna, en tu respiración, en tu movimiento, con o sin mantra, con o sin postura, con o sin gurú.  Medita, medita, medita.  Muérete  un poquito en silencio.  Nútrete del misterio que es indecible y por eso para escucharlo es necesario al menos un pequeño y bien definido espacio de silencio interior.


Ángela P. Ramírez C.

10 de mayo de 2017

LUNA LLENA DE MAYO. LUNA MADRE

Diosa Madre

Sabemos a la luna como símbolo de lo femenino, y en sus  diferentes fases la representación de los movimientos y cambios de ese femenino múltiple y cíclico.  La luna llena ubicada en el centro del ciclo, entre la creciente y la menguante, está asociada a la expresión completa del potencial creativo femenino, es un momento de concreción de aquello gestado y ahora palpado para ser cuidado, preservado y eventualmente también, acompañar en su transformación.  Cualidades éstas del arquetipo de la Madre.

Estamos en la luna de mayo y en nuestra cultura se celebra y honra a las madres.  Conozcamos un poco más de este arquetipo del que a veces  tenemos noticias solo de un lado de su espectro, ignorando otros también importantes.  La Diosa madre desde la mitología ha sido el soporte de un misterio. 

El arquetipo de la Madre mitológica y psicológicamente posee información muy compleja. La gran madre encarna el misterio de la gran paradoja de lo humano: la vida y la muerte. Es dadora, nutricia y también devoradora, terrible.  Por ello quizá sus representaciones son ambivalentes, desde el elevado romanticismo e idealización de nuestras madres y del hecho de "ser madres" o "tener" hijos, hasta el rechazo y desconocimiento de la Función materna intrapsíquica en  mujeres y hombres; no sobra nombrar también la acentuada  asociación de las imágenes maternas al  sufrimiento, sacrificio y entrega ilimitada, junto con las emociones encontradas de culpa y miedo por la pérdida de independencia.  Estás expresiones individuales orbitan alrededor de ese arquetipo matriz y son legadas generacionalmente.



El nacimiento (concepción, embarazo y parto), la menopausia y la muerte, son portales en los cuales las mujeres nos vemos enfrentadas contundente y directamente a profundas iniciaciones con respecto al arquetipo de la Madre, sin embargo este vientre que también es tumba, está presente en las continuas experiencias femeninas de creación y transformación:

  • En la relación cotidiana con la madre humana y las demás mujeres.
  • En los intercambios con las parejas.  El dar y tomar equilibrados.
  • En la posibilidad de realización de metas y sueños.
  • En la consciencia que se posea de habitar un cuerpo de mujer y el poder conocerlo y disfrutarlo.
  • En la madurez emocional para detener la búsqueda de amor incondicional  en el mundo exterior.
  • En la distancia o cercanía en la relación con la naturaleza.
  • En la forma de relacionarnos con los recursos materiales.
  • En la noción y expresión del Amor y aceptación de la muerte. La sabiduría del desapego.

Son apenas unos de los muchos aspectos en donde se nos presenta la oportunidad de contactar con lo arquetípico para hacerle un espacio, honrando su función sagrada, en la vida psíquica y en nuestra biografía humana.

Que esta luna llena nos recuerde a la gran madre y nos permita ver, hacernos más conscientes de la forma en que nos relacionamos con Ella, reconociendo sus aspectos más sombríos y terribles y agradeciendo  su generosa benevolencia.

Demeter, la Reina Isis, la Madre María, la Señora de Avalon, la Pachamama, y por supuesto la Luna Llena, entre otras, conforman imágenes que pueden ser inspiración y comprensión para entender que "madre no hay sino Una", pero es Múltiple; y así en nuestras madres se refleja entonces lo arquetípico con su luz y su sombra, pero siempre serán humanas.  Mujeres-madres-humanas.

Feliz Luna Llena de Mayo.

Ángela P. Ramírez C.



13 de abril de 2017

EL GATO

La vida es una continua danza, y en ella, el alma ejecuta bellos movimientos con cada experiencia, en cada encuentro, en cada forma de relacionarnos con el mundo.  

Todo el tiempo danzan los SÍMBOLOS en nuestra vida unificando la conciencia y el inconsciente, recordándonos algo más allá de lo meramente literal.  Se nos presentan en todas partes, saltan en nuestros sueños y nos traen muchos regalos de sentido en el transcurso del día.

Quiero invitarles a danzar con diferentes símbolos desde la poesía, el cine, el movimiento y la reflexión.

Este mes un símbolo de mucho poder:  el gato.

Clea y Bastet
Originario de Egipto, donde se le consideraba un animal divino, asociado a la diosa Bastet, diosa de la sexualidad, el placer de vivir y la fertilidad femenina.
Podríamos decir que el gato se encuentra entre esos animales amados y odiados por muchos.  Su genuinidad hace que las reacciones hacia ellos sean de total acercamiento o rechazo extremo.
Es FEMENINO y FIRME la vez.  En los sueños de las mujeres según la analista junguiana Marie Louise  von Franz, suele representar algo femenino independiente y seguro de sí mismo.
También ha sido desafortunadamente recipiente de proyecciones negativas con relación a la hechicería y a los malos augurios.  Lo cierto es que ante la presencia de un gato, nuestro inconsciente aflora con miedo o atracción.
El gato Ve con facilidad en la oscuridad y se mueve grácilmente, como diría Neruda: camina solo y sabe lo que quiere”, lo que nos recuerda el poder de la DETERMINACIÓN cuando permanecemos conectados a la sabiduría de la INTUICIÓN. 

MOVIMIENTOS VITALES
Los niños y los gatos son grandes maestros de yoga y movimientos vitales, saben dormir a profundidad, saben despertar activamente en una continua autorregulación de su energía vital.  Son FLEXIBLES, sin mayores esfuerzos que responder al ciclo natural de descansar en el dormir y estar activos y dispuestos al despertar.
En este mes entonces les invito a moverse observando los gatos  y con dos sencillas prácticas:
  • Al ir a dormir:  toma conciencia de todo tu cuerpo cuando estés en cama, observa cuáles zonas están más cansadas o tensas.  Respira y al exhalar siente que te abandonas al sueño soltando cualquier tensión que tengas del día.
  • Al despertar:  estirate, estirate, estirate y bosteza grande.  Respira concientemente antes de saltar a la ducha  permitiendo que a través del aire la conciencia llegue a cada parte de tu cuerpo poniéndola en actividad.
UN LIBRO :
La Gata.  Un cuento de redención femenina.  Marie-Louise von Franz.  Paidós. 
A partir de un cuento de hadas rumano, la analista junguiana devela los símbolos implicados en procesos psicológicos tan fundamentales como la unión de polaridades.
UNA PELICULA:
Gato Negro, Gato blanco.  Del director Emir Kusturica. 1998

UNA IMAGEN:

UN POEMA:
Como gata boca arriba
“Te quiero como gata boca arriba, panza arriba te quiero,
Maullando a través de tu mirada, de ese amor –jaula violento,
Lleno de zarpazos como una noche de luna y dos gatos enamorados
Discutiendo su amor en los tejados, amandose a gritos y llantos, a maldiciones, lágrimas y sonrisas.
Te quiero como gata panza arriba y me defiendo de huír,
De dejar esta pelea de callejones y noches sin hablarnos,
Este amor que me marea, que me llena de polen,
De fertilidad y me anda en el día por la espalda haciéndome cosquillas.
No me voy, no quiero irme, dejarte, te busco agazapada ronroneando,
Te busco saliendo detrás del sofá, brincando sobre tu cama,
Pasandote la cola por los ojos, te busco desperezandome en la alfombra, (…)
Poniéndole orden a este alboroto de revolución y trabajo y amor a tiempo y
Destiempo, de noche, de madrugada, en el baño,
Riéndonos como  gatos mansos lamiéndonos la cara
Como gatos viejos y cansados a los pies del sofá de leer el periódico.
Te quiero como gata agradecida, gorda de estar mimada, te quiero como gata flaca,
Perseguida y llorona, te quiero como gata, mi amor,
Como mujer, te quiero".
Gioconda Belli    
Que ante el ronroneo del gato, nos acerquemos con cautela, curiosidad y mucho respeto a la sabiduría de nuestro inconsciente, traigamos luz de su oscuridad y nos amistemos con la noche.

Clea

ANGELA P. RAMÍREZ C.



11 de abril de 2017

LUNA LLENA DE ABRIL: QUE BRILLEN LA RELACIONES


La dama de la noche, la Reina de la luz del inconsciente, nos trae  en este abril una gran oportunidad de iluminar todo lo referente a las relaciones, empezando por casa, por la más importante de todas: la relación con nosotros mismos y con aquellos aspectos de sombra que muchas veces nos es difícil identificar, aceptar, integrar, ¿amar?.  Como es adentro, es afuera y si nos dejamos abrazar por la vibración magnética lunar para sentirnos más a gusto con nosotros mismos, tal vez ese magnetismo benevolente irradie hacia las demás relaciones importantes: la familia, la pareja, los amigos, las creaciones, el tiempo, el dinero, el planeta y todos sus seres vivos. 

Mirando hacia afuera pareciera que las relaciones entre humanos y entre países están en gran deterioro, precisamente por ello el llamado es a comprender la necesidad de rescatar sentimientos más refinados en cualquier encuentro, y así las emociones primarias se dejen ver con la luz de la luna y puedan ser transformadas por sentimientos como  la gratitud y el respeto.

Quizá todas las relaciones sean acuerdos evolutivos para que en la medida del incremento de la consciencia, se pueda ir saliendo de los eslabones de repetición.

Marcar la diferencia en la acción y elección para poder ir realmente entrando en la unidad diferenciada.  Digo entrando porque es en gerundio, es decir, es una vivencia en continuo,  no una actitud espontánea.  Es un proceso. 

Preguntas como ¿con qué ojos me estoy mirando?, ¿qué no soporto de mi personalidad?,
¿qué es lo que más me molesta de los otros?, ¿qué viejas heridas guardo y atesoro con recelo?,
¿para qué?, ¿qué relaciones vitales para mí necesitan abonarse y nutrirse?, ¿cómo lo hago?,
¿cuál es el miedo que me está impidiendo amar y dejarme amar?;  pueden ser guías en la noche de luna llena de abril y en todo momento cuando asalten las dudas, esas peligrosas que se proyectan en los otros convirtiéndolos en enemigos.  La certeza del Amor como ley fundamental del universo es antídoto frente al odio imperante .  Iluminar el sentimiento y sentido profundo en cualquier relación es responsabilidad humana para  desengancharnos de la bélica ilusión de separatividad.


Feliz luna llena.
Ángela P. Ramírez C.

24 de marzo de 2017

HOY AMANECÍ PENSANDO EN...LA ALQUIMIA

 Sobre cómo llego al estudio de la alquimia.


Textos y experiencias:

La alquimia como el estudio experimental de los fenómenos y materiales de la naturaleza, buscaba (entre muchos otros secretos) aquél preciado elemento que pudiera  convertir los metales en oro así como hallar el  elixir de la vida.  Tuvo su auge en el siglo XII, pero reúne desde la antigüedad información arcana de diferentes fuentes como la egipcia, árabe, griega y judía; es una fuente inagotable de símbolos.  Un grandioso intento por comprender y trascender los principios y desarrollos de la vida natural desde la constitución de la materia hasta su posible devenir espiritual. 

Este legado del inconsciente colectivo me sedujo en su riqueza simbólica e imaginativa, me abrió un horizonte de integración en el camino psique-materia y a través de lecturas y experiencias, me trajo mucha alegría  al poder apreciar la actualización de esos saberes eternos del alma.

Cuatro elementos

A la alquimia y su misterio llego a través de los sueños, los propios y los de algunos pacientes.  Lo onírico, como es ya bien sabido, es material fundamental en la psicología analítica y allí, en esas historias contadas por la psique inconsciente, fueron apareciendo símbolos e imágenes cada vez más asociadas a extraños procesos de transformación (caos, fuego, destilaciones, ahogos, despedazamientos, putrefacción, altos vuelos, letargo, etc.) que de manera bellamente cifrada, iban señalando momentos de grandes cambios en mi vida y momentos muy importantes también en los procesos terapéuticos.

Además de los textos de Jung  con sus derroteros para navegar y explorar la psique, y el proceso de  individuación como metáfora alquímica por excelencia, expuesto en su importante obra: Psicología y Alquimia, llega también a mis manos un texto que recomiendo a todo aquel a quien le guste nutrirse de material simbólico de la historia, la mitología y la magia:   El  Celador, de Mark Hedsel.  Y en ese texto sí que me reencontré con símbolos e imágenes alusivos a la alquimia,  también entendí la idea de la importancia de ser "dignos e iniciados" en la continua búsqueda de conocimiento, un conocimiento no sólo de corte intelectual, sino una sabiduría encarnada y conectada con las múltiples  manifestaciones de la vida.  Pero sin lugar a dudas es la analista Marie Louis von Franz quien logra dilucidar magistralmente en sus conferencias sobre la alquimia (Alquimia.  Introducción al simbolismo. Luciérnaga. 1980) la profundidad e importancia de este estudio para el acercamiento a los procesos y estados del alma. 

La mano de los misterios como símbolo de transformación

Las emociones, los cambios en el transcurso de una vida, las iniciaciones espirituales, la muerte, la creatividad, la madurez,  el amor… y la mayoría de experiencias e imágenes que se movilizan en un contexto terapéutico en el que realmente se  valore y estimule la transformación, se  visibilizan también en los símbolos alquímicos.  Saber de ellos, o mínimamente estar atentos a su emergencia, nos amplía el territorio en la exploración y en el arte de acompañar en el cambio.  Tales símbolos nos comunican sobre las fuerzas de la psique buscando la integración.


Las imágenes de la alquimia nos enseñan a aceptar y conocer la oscuridad de la personalidad básica, experimentar los movimientos del alma con todas sus exigencias, transmutar y transmutar, o como reza uno de los principios alquímicos: “Mantén el fuego siempre ardiendo como el fuego suave de primavera”.  Hacer de las crisis “calcinaciones” de las cuales sólo quede oro, ¡gran símbolo alquímico! O asirse a una piedra que soporte las inclemencias de los climas psicológicos y nos otorgue fuerza anímica: “El trocito de terreno sólido donde uno hace pie, se va fortaleciendo y lentamente se convierte en algo sólido de modo que uno tiene cada vez más la sensación de que probablemente nada de lo que pueda venir volverá a destruirlo.  Y no es rigidez, pues es una roca de donde mana agua de vida, significa ser flexible, pero inconmovible. Firme, no duro”. (Marie Louis von Franz)

Estoy plenamente convencida de que en todo proceso creativo (y concibo la psicoterapia como tal) se actualizan éstas y muchas otras imágenes alquímicas y, presumo, intuyo, presiento, vislumbro y comprendo un poco, que en el centro del universo de la alquimia habita un secreto, un arcano sobre el real sentido de esa incesante transformación de la materia y del alma humana: el secreto de la consciencia del oro, aquel que nos brinda el inconsciente, el conocimiento de ese Brillo permanente (el sí mismo) esquivo y potente en la  vasta oscuridad; ya sea simbólico, ya sea literal, todo depende de los desarrollos y usos de la propia consciencia junto con la aceptación y la humildad frente a natura y los materiales humanos y divinos que nos componen.

El rey y la reina en conjunción

La Gran Obra de una vida humana quizá radique en su constante transformación y la eternidad en la aceptación del perpetuo cambio.

Imagines del mundo Alquímico:

Y para terminar, el sujeto que hace la Obra, la Obra y el lugar de realización son piezas claves para entender la simbología de la alquimia y su “parentesco” con la psicoterapia y sus procesos.  Aquí una bella descripción que me encontré de Fulcanelli:

"Con su cortejo de misterio y de desconocido, bajo su velo de maravilloso iluminismo, la alquimia evoca todo un pasado de historias lejanas, de relatos miríficos, de testimonios sorprendentes.  Sus singulares teorías, sus extrañas recetas, el renombre secular de sus grandes maestros, las apasionadas controversias que suscita, el favor de que goza en la edad media, su literatura oscura, enigmática, paradójica, nos parecen emitir hoy un olor polvoriento, de aire enrarecido como el que adquieren, al contacto con los años, los sepulcros vacíos, las flores muertas, las habitaciones abandonadas, los pergaminos amarillentos.


¿El alquimista?  Un viejo meditabundo, la frente grave y coronada de cabellos blancos, silueta pálida y sarmentosa, personaje original de una humanidad desaparecida y de un modo olvidado; un recluso obstinado, abovedado por el estudio, las vigilias, la búsqueda perseverante, el desciframiento  empeñado de los enigmas de la alta ciencia.  Tal es el filósofo que la imaginación del poeta y el pincel del artista nos han presentado.

David Teniers

¿El laboratorio?  Una cueva, celda o cripta antigua, que se ilumina apenas por una luz triste que difunden los ventanucos tejidos de polvorientas telas de araña.  Es allí sin embargo, en medio del silencio, que poco a poco se realiza el prodigio.  La infatigable naturaleza del hombre, con la ayuda de los astros y con la gracia de dios, le empuja a su labor oculta, a su tarea ingrata y ciclópea, tan amplia como una pesadilla.  En el centro de este In pace, un ser, un sabio para el cual no existe otro mundo, ninguna otra cosa, vigila atento y paciente, las fases sucesivas de la gran Obra…"  (Fulcanelli. Las Moradas Filosofales).

Hoy amanecí pensando en la alquimia y quiero soñar con sus secretos.

Experimentando. angelinaphoto

 Ángela P. Ramírez C.

11 de febrero de 2017

CENIZAS Y NIEVE

"Un elefante con su tronco levantado es una escalera hacia las estrellas. Una ballena rompiendo es una escalera al fondo del mar. Mis películas son una escalera para mis sueños".
Gregory Colbert

Ashes and Snow


Hoy quiero  recomendarles  una película preciosa que me conmovió e inspiró profundamente:  Cenizas y Nieve.  Obra del fotógrafo y cineasta  Gregory Colbert.  Un artista que resalta la experiencia del contacto con la naturaleza, la implicación e interacción entre animales y seres humanos.

Cuando era niña solía fantasear con que me podía comunicar con los animales de manera clara y directa, es decir, con un lenguaje único entre ellos y yo.  Sin embargo no tuve muchos cerca. Mi padre me decía que ellos pertenecían a un mundo más natural que nuestras casas o apartamentos citadinos, por eso quizá me acostumbré a observarlos a una prudente distancia, tratando en silencio de no perder ese lenguaje único; sentía que de alguna manera, la conexión no se perdería si los respetaba (como me enseñó mi padre), al tiempo que permanecía receptiva cuando ellos se acercaban a mí.  Así que mis "mascotas" más queridas fueron los pájaros que habitaban el árbol frente mi casa, especialmente un carpintero; las maripositas del jardín; gatos y perros que se me acercaban en la calle, ante los cuales siempre hacía reverencia; gatos y perros que cuidábamos eventualmente cuando sus dueños salían de vacaciones; muchos murciélagos que huían del miedo de quienes no les conocen, lagartijas en la cocina, una serpiente y una iguana que estuvo a punto de ser  asesinada en el pacífico colombiano.  Soñaba recurrentemente con elefantes, ballenas y leones.

Ashes and Snow

Narro estos pobres episodios con el mundo animal para justamente resaltar que a pesar de ello, nunca perdí la conexión, nunca perdí la fantasía y ahora, la certeza de la permanente y necesaria interrelación entre las especies.  Cada especie posee una inteligencia especial, una información y datos que necesitamos para evolucionar en conjunto.  Por ejemplo, un elefante no puede ser más que un elefante, un águila es un águila hasta la perfección, parece obvio y tonto, pero esa autenticidad e implacabilidad de la naturaleza es digna de recordar y exaltar.  Tenemos mucho aún por aprender y respetar del instinto, que hemos tratado de  olvidar en aras de la civilización, pero que se repite e impone, pues es el código de la vida lo que nos une en un destino semejante como especie.

Ashes and Snow

En cenizas y nieve recordé hasta la lágrima todo esto. Y además de la experiencia estética, experimenté el descanso de la contemplación.  Sí, la contemplación, pues más allá de la belleza formal de las imágenes en unos tonos ámbar y sepia, es la contemplación el lenguaje posible entre códigos de comunicación aparentemente imposibles. La película a su vez, le exige al espectador tal actitud contemplativa para dejarse envolver por  los movimientos delicados, los toques sensibles y furtivos entre los animales, el entorno y los humanos, junto a las memorias que ello suscita.   Las imágenes van acompañadas de un texto, el relato de unas cartas escritas por un hombre a su esposa durante un año de viaje. 

Gregory Colbert

La fuerza de la imagen en cenizas y nieve toca emociones muy hondas asociadas a la estadía en un planeta como la tierra.  Desde 1992 este artista ha viajado por todos los continentes capturando las más hermosas especies de animales y todo este registro invaluable lo exhibe en un museo itinerante que hace exposiciones en las principales ciudades del mundo.

Museo Nómada

"Colbert cree que hay un deseo compartido de que todas las especies participen en una conversación universal. Él ve a la naturaleza como el narrador más grande de todos y él mismo como un aprendiz de la naturaleza. Sus obras son colaboraciones entre humanos y otros animales que expresan la sensibilidad poética compartida de todas las especies" (tomado de la página del autor).  

Esta sensibilidad nos permite imaginar, soñar a través de sus imágenes con un recuerdo perdido de comunión con todo lo vivo.  Ver a través de los ojos de un elefante, respirar como una ballena, volar con y como un águila.  Imágenes oníricas que nos activan el inconsciente.  ¿Quién no ha soñado con algún animal? O ¿quién no ha sido alguna vez un animal en un sueño?.

Ashes and Snow

Los animales son para Gregory Colbert  "obras maestras vivientes de la naturaleza", así nos las revela en su película y obra.  Con esta idea los invito a ver, contemplar y disfrutar de Cenizas y Nieve.

Gregory Colbert


ÁNGELA P. RAMÍREZ C.




12 de enero de 2017

LUNA LLENA ENERO 2017

Tomasz Alan K.

No se preocupen si se sienten aturdidos, o muy exaltados y con dificultad  para conciliar el sueño; o por el contrario, adormecidos, pesados y lerdos.  Si aquello que estaba inflamado se inflama más (físico y psíquico), si la intensidad de los pensamientos no permite focalización.  Si la irritabilidad hace su aparición o si nos pescamos suspirando sin saber exactamente por qué. No se preocupen, no nos preocupemos.  Estamos en la primera e intensa luna llena del año.  Mejor, tomemos la oportunidad para calibrar y reconocer de qué forma vivenciamos la plenitud de la luna y sus cambios durante su danza en el cielo.

Hace un par de meses escribí sobre la luz de la luna como metáfora idónea para el acercamiento a los contenidos del inconsciente, y específicamente, para la escucha y comprensión de los sueños.

Hoy quiero referirme a la luna y sus efectos emocionales.  Así como los sueños, las emociones surgen del inconsciente y la luna llena, las agita cada mes.  Emergen de las aguas del inconsciente y si no las reconocemos o recibimos con atención, su manifestación puede ser más inconsciente aún generando malestares incluso físicos.  Por eso, de igual forma que con los sueños, la luna nos ilumina y mueve aquello emocional que necesitamos ver y aquellos contenidos con los que necesitamos relacionarnos.

Si nos imaginamos la luna como un gran amplificador podemos entender que aquello con lo que estemos identificados consciente o inconscientemente se intensifica, resalta, se acentúa, crece y se nota sí o sí, a pesar de los deseos conscientes del ego de llevar el control o tener todo "claro".  Enojo, alegría, miedo, tristeza, disgusto, aceptación, sorpresa, curiosidad, desilusión, optimismo, venganza, orgullo, culpa, satisfacción.  Todas, tanto las emociones primarias, como otras más complejas y decoradas con sentimientos; todas pueden hacer su aparición con luces de neón o reteñidas de forma caótica.  Por esto, semejante a como cuando nos sentamos a observar el mar, podemos sentarnos a observar nuestras propias mareas emocionales y comprender un poco más los patrones que usamos o repetimos para lidiar con ellas.

Flotamos, o nadamos contra corriente, represamos y reprimimos o estallamos en tsunami, fluimos o sólo contemplamos el vaivén desde afuera.  Sea como sea, observar un patrón emocional es el primer paso para transformarlo o aceptar que cada tanto una emoción intensa nos lleva a donde necesitamos ir con gusto o disgusto; es motor inconsciente, pero también puede ser brújula en el navegar por nuestras experiencias.


Feliz luna llena!
Ángela P. Ramírez C.