14 de noviembre de 2018

PELÍCULA: FIRST REFORMED (EL REVERENDO)




First Reformed (El Reverendo)
2017
Dirección y Guión:
Paul Schrader.
Fotografía: Alexander Dynan
Drama-Religión.

Ethan Hawke interpreta impecablemente la vivencia de un pastor atormentado por un hondo duelo debido a la pérdida de su hijo y quien dirige a su vez, una antigua iglesia calvinista.  A su dolorosa crisis y sin sentido, se le suma el encuentro con una pareja con serias y grandes preocupaciones ambientalistas.  Ella, a favor de la continuidad de la vida y búsqueda de fe y él sumido en una profunda desesperanza.  La tortura del pastor se exacerba llevándonos a una serie de interrogantes sobre asuntos tan delicados e incómodos como el sentido de la fe, el rol de guía o consejero espiritual, la corrupción en los sistemas religiosos y el desequilibrio en los órdenes natural y espiritual.  

¿Dios podrá perdonarnos?.

La tierra y el cielo,  los humanos y la consecuencia de sus actos, son asuntos expuestos dramáticamente con una atmósfera de dolor y gran intensidad emocional en las palabras consignadas por el reverendo en el diario escrito que lleva.  Allí, en el acto de escribir pone a prueba su fe, su cordura y su humanidad. 


De psicología y religión.

La pasión de este reverendo podría aludir a fanatismos sobrecompensados para menguar el dolor y la incertidumbre, o a la contaminación que pesa sobre quien "recibe un cadáver", psicológica y literalmente hablando; pero a mí me evoca además, la pasión de ciertos mártires de la iglesia y una postura éticamente desesperada al abordar en vida el eterno abrazo de la muerte.

La responsabilidad de estar "a cargo" del cuidado de una antigua iglesia, un lugar externo para "mostrar" a un público desinteresado y el cuestionamiento por el verdadero sentido de la reconciliación espiritual entre la fe y la duda existencial.

La película es a mi modo de ver, una pregunta abierta y una necesidad de diálogo entre la psique y el espíritu en este cuerpo y en esta tierra material y finita.

Se las recomiendo.

Ángela Ramírez 2018

8 de noviembre de 2018

EN CONTACTO CREATIVO: ALEJANDRO ROLDÁN B.



Son invitados a conversar sobre creatividad, apasionados por un oficio, arte o disciplina.  Hombres con voces y obras para compartir con el mundo.  Hoy mi invitado es Alejandro Roldán Bernal.





Desde que conozco a Alejandro he atestiguado su apuesta continua para integrar la creatividad en y para la educación.  Concretando y expandiendo horizontes creativos en todas las poblaciones con las cuales ha trabajado.

Psicólogo con maestría en investigación psicoanalítica. Ha estado dedicado a la intervención psicosocial en diferentes comunidades y niveles: desmovilizados en programas para reintegración, con espacios culturales, las bibliotecas y ahora con innovación.

Actualmente trabajas en ruta N como profesional de innovación organizacional, ¿de qué se trata ese cargo?

-"Soy el coordinador del laboratorio de innovación educativa. Es un espacio que se piensa como refugio para maestros del área metropolitana que quieran diseñar experiencias de aprendizaje diferentes a las cotidianas".

¿Qué significa para ti la creatividad y cómo está presente en tu vida?

-"la creatividad es un concepto bastante amplio, podría hablar de sus manifestaciones, y  el arte es una de ellas, pero también el ingenio, la ingeniería, la ciencia.  Es una acción de transformar cosas.  Es una oportunidad".

¿Cómo articulas o relacionas la creatividad con la innovación?

-"Son  conceptos muy cercanos:  creatividad, innovación, ingenio.  Creo que a veces se confunden.

La innovación tiene algo muy diferencial y es que también está enmarcada en un mercado.  Innovación no es simple creatividad, sino que es creatividad más mercado. Mientras que la creatividad es un acto en sí mismo y el ingenio está más enfocado a resolver problemas".



¿Te consideras un hombre creativo?

-"Soy ocurrente, admirador de la creatividad y creo que por medio del diseño de proyectos hago cosas creativas, proyectos que tengan cierto impacto en comunidades.  En lo relacional, en los proyectos es donde más me fluye la creatividad".

¿Hay alguno de esos proyectos del que nos quieras hablar?

-"El proyecto de Interchange. Fue producto de unos muy buenos encuentros.  Yo era coordinador cultural de la biblioteca España y tuve la oportunidad de conversar con un grupo de investigadores de estados unidos y eso generó un proyecto muy bonito.  Primero nos permitió hacer un curso de nanotecnología y conectar investigadores con los jóvenes de la comunidad.

En principio fue conectarlos con un saber de punta, con una unidad de investigadores, pero después fue surgiendo una oportunidad de conectarlos con otros roles.  Y muchos  chicos  han sido seleccionados para poder viajar a la universidad de Purdue.  Lo que algunos de ellos han hecho después de esa experiencia, me ha  sorprendido mucho".



-¿Tienes un estilo creativo particular?

"No, la verdad no tengo un estilo especial.  Trato de tener momentos de soledad creativa, me permito elucubrar, o hablar en voz alta, escribir, tomar notas de voz.  He tenido proyectos que surgen de esas conversaciones íntimas. A veces también soy muy caótico".

¿El caos lo relacionas con la actividad creativa?

-"Creo que a veces está bien dejarse ser caótico, dejarse perder, dejarse disolver un poco y  ahí emergen cosas creativas: imágenes, metáforas, ideas".

¿Cómo crea entonces Alejandro?

-"A partir de un propósito, a partir de algo interno. En las conversaciones. Trato de generar escenarios de conversaciones para poder crear".

¿Tienes algunos referente o inspiraciones para tu actual labor creativa?

-"Sí, trabajando en investigación y acción participativa, Orlando Fals Borda era un teórico y sociólogo muy importante para la investigación.  Tiene un texto que se llama la doble historia de la costa y es un libro escrito en lado A y lado B.  El lado A es la narración coloquial y el lado B era el análisis teórico. Él es un gran referente en mi trabajo.  Desde la ética, algunas propuestas éticas puntuales en Lacan y Freud.  El esquema Lambda de Lacan me ha permitido pensar las relaciones".

¿Cómo se puede desarrollar el "músculo creativo"?

-"Para mí, la lectura de la literatura y sobre todo la de la poesía, me parece que es uno de los ejercicios que siendo difícil te rompe lingüísticamente y te lleva a límites del lenguaje que son muy importantes conocer y vivir.  La música también, pero sobre todo la literatura".

¿Piensas que para crear se necesita sufrir, o es posible una vía creativa sin sufrimiento?

-"Creo que la creatividad puede tener cierto "ancho de banda", como cuando sintonizas cierta música en la radio.  Pienso que hay momentos en la creatividad que pueden ser eufóricos, brillantes, coloridos, pero también hay algo de la nostalgia y la melancolía que regodea la creatividad. Muchos artistas lo han mostrado, en la música, por ejemplo, el tango.  Muchos escritores también viven de regodearse en una melancolía creativa, un blues.  Hay un entorno creativo que puede ser más apolíneo mientras que hay otro que es más dionisíaco".

¿Por qué es importante pensar hoy sobre creatividad?

-"En una época en la cual hay una obligada redistribución del trabajo porque el desarrollo tecnológico está bastante avanzado, hay que pensar la creatividad como un refugio y una oportunidad de diferenciarse en lo profesional y en lo personal. 

La creatividad es una oportunidad para atender un problema muy serio en esta época, y es la crisis en el desarrollo del talento:  nos estamos perdiendo las oportunidades que el mundo ofrece y hay una brecha de inequidad gigante. Eso nos obliga a estimular la creatividad, para resolver esos problemas.  La creatividad a partir de la contemplación es bella, y el arte es fundamental, y la inutilidad del arte como lo decía Oscar Wilde, también tiene sentido, pero es una época en la que la creatividad tiene que tener un lugar político".

¿Tienes algún proyecto en marcha del que nos puedas contar?

-"Con el laboratorio de innovación en educación queremos hacer un experimento. Un pequeño ecosistema de diferentes entidades, desde escuelas, emprendedores en educación y fundaciones empresariales que compren productos en educación. Con eso hemos venido trabajando con un grupo de maestros creando unas metodología llamadas metodologías ágiles; con un grupo de emprendedores que están diseñando productos para la educación y hacemos conexiones entre ellos para que se produzcan mejores negocios.  Fundamentalmente creemos que es la manera más directa de "hackear" un sistema educativo, muy anacrónico,  y de repensar la educación. Es nuestro granito de arena a propósito del tema del talento humano".



Gracias a Alejandro por hacer parte de la renovación, innovación y cambio en la educación para los jóvenes de nuestra ciudad.


 ÁNGELA RAMÍREZ C. 2018

12 de octubre de 2018

SUEÑO, LUNA Y ESPERANZA. SOBRE LA EDAD DE LAS MUJERES

La liseuse. Jean Jacques Henner


Hace poco terminé un curso (muy recomendado, con la profesora Claudia Avendaño de UPB) sobre las mujeres en la historia.  Fascinante recorrido por los relatos que componen una historia que se ha hecho hurgando y escudriñando entre las rendijas del tiempo y las experiencias no contadas o mal contadas, contadas a medias o contadas por otros, hombres por lo general, pero siempre experimentadas por quienes las vivieron: mujeres que han escrito la historia en su piel, que han padecido la historia humana en su piel, que han hecho memoria, canto y saber en su paso por esta tierra.

Desde nuestras diosas y madres de la antigüedad, pasando por las reinas, sacerdotisas, sanadoras, parteras, herbolarias y por supuesto las brujas, siempre las brujas; las mujeres reúnen características en sus roles, posturas y formas de entender y moverse en el mundo como por ejemplo el hecho de ser dadoras de vida y asemejarse a la tierra; y al mismo tiempo Saber de la muerte en sus cuerpos.  Vientre y tumba, sexualidad y poder, exuberancia en las formas y contradicción en el comportamiento.  Constructos todos estos que dentro del discurso de occidente se han equiparado a lo perverso y malo, dado el temor a esa fuerza eterna  de la naturaleza que en ellas, en nosotras, siempre se actualiza:  la transformación.

Maldita y bendita, la Canción de Eva es doble y por fortuna parece que el miedo heredado a esa ambigüedad, incluso en las mismas mujeres, ya se está menguando y el poder de la Sabiduría de muchas y sobre todo de la tierra misma, se revela y se rebela.

Entre las mujeres más "históricas", contadas por la historia oficial, muchas existieron y muchas otras también fueron inventadas. Pero  todo su legado, antes susurrado y camuflado en cocinas, baños, fuegos fatuos, secretos, canciones, chismes y recetas, es posible rastrearlo hoy en la mitología, la literatura, los cuentos, la música y para quienes tienen suerte, en los ojos de las ancianas de las familias y en el "lado B" de la historia familiar.

Isolda, Leonor de Aquitania, Hildegarda von Bingen, Isabel la Católica, Lilith, Hipatia, Safo, Sor Juana Inés de la Cruz, Catalina la Grande, Morgana, entre muchas otras; reinas, sanadoras, brujas, brujas, brujas:  Sabias.  Con artilugios, sortilegios, inteligencia, amor, pasión y una enorme capacidad de observación lograron atravesar los intersticios de sus tiempos y brillar hasta nuestros días siendo amadas y odiadas.

Lady with cape. Klimt


Las mujeres han sabido y saben del cambio y la transformación, por eso también saben Esperar.  Saben esperar con y sin esperanza.  Esperan la vida en los nacimientos y esperan la llegada de la muerte en los ciclos propios y de sus seres amados.   La edad de las mujeres está por fuera del tiempo lineal y está cifrada en el tiempo de las experiencias marcadas en la piel del corazón. Se les enseñó a temer al paso del tiempo, y por ello quizá también han sido expertas en camuflar y engañar a ese implacable con la sabiduría de la naturaleza puesta a su servicio.

El alma de la mujer, tan cercana a la naturaleza, se vale de ésta para sanar, embellecer, alimentar, jugar, cuidar, defenderse y cambiar de forma. Dicen que las brujas ni se quejan, ni tienen edad; yo pienso que como todos los seres humanos sufren y envejecen, pero juegan con el tiempo cíclico y reflejan múltiples edades.

The toilet. Renoir


Por todo esto, hoy me place celebrar el hecho de habitar un cuerpo de mujer y hacer parte de una historia compartida. Quiero celebrarlo con un bello texto escrito por un hombre que ha tocado con delicadeza, cautela y sencillez la experiencia del tiempo en la edad de las mujeres.  Si bien la historia de las mujeres ha sido muy mal contada por hombres ajenos a la profundidad y al misterio, existen algunos, generalmente poetas, que en conexión con su femenino, honran esa voluptuosidad y extrañeza de la mujer, y es delicioso leerlos. Acá una receta muy al estilo de las viejas y sabias brujas:

"Los cambios más importantes de nuestras vidas ocurren de manera casi imperceptible; se realizan mediante una paulatina acumulación de detalles que, separados uno por uno, no parecen significar nada, pero que de repente, juntos, se nos manifiestan en todo su tamaño y con toda su tremenda carga de transformación.  Los cambios de la edad (pasar de niñas a adolescentes a mujeres adultas a señoras viejas), aunque sucede en un proceso continuo y lento, los percibimos a saltos, como si fueran cambios discontinuos, repentinos. 

Cada día que pasa, aislado, no significa casi nada, peros esos días que se aglomeran  para formar los años y los decenios, esos pacientes días van dando forma a nuestro rostro. (…) Días hay que las mujeres amanecen lindas y días hay que sería preferible no haberse levantado.  Así les pasa a todas  y el mal no está en los ojos.  La tez es caprichosa y a su antojo varía la facciones.  No importa que la gente aún  te reconozca.  Tú sabes y yo sé que hay días en que no eres la misma.  El tiempo a veces corre hacia adelante (te ves más vieja), y a veces retrocede.

Para esa pesadumbre de los días en que el tiempo parece haber corrido por tu cara mucho más de la cuenta, no hay receta.  No se cura el estupor ante el espejo.  Lávate, sin embargo con agua helada el rostro; si no da resultado, con agua muy caliente; si el mal persiste, con agüita de rosas, si el disgusto no cesa, ponte unas gafas negras y cambia de peinado.

Pero lo mejor es poner la cara al sol por diez minutos, esperar la noche y dormir doce horas.  Sueño y sol y esperanza, no lo dudes, obrarán maravillas para el día siguiente.  A cualquier edad, incluso en la postrera, es posible lograr que el tiempo de tu cara retroceda.  Para lograrlo hay que recuperar tus gestos del pasado; para recuperarlos hay que volver a los sabores olvidados de la infancia".
(Héctor Abad Faciolince. Tratado de Culinaria para Mujeres Tristes)

Sueño y sol y esperanza para la piel del rostro. Sueño, luna y esperanza, diría yo, para la piel del alma de la mujer.

Ángela Patricia Ramírez C.
Octubre 2018






22 de septiembre de 2018

HOY AMANECÍ PENSANDO EN LAS ESTACIONES CÍCLICAS Y PSÍQUICAS.

Amarelo. angelinaphoto2018


Lo primero que suelo hacer cada que abro la página de inicio de mi blog es leer la siguiente cita de Rilke:

"Creedme, todo depende de esto: Haber tenido, una vez en la vida, una primavera sagrada que colme el corazón de tanta luz que baste para transfigurar todos los días venideros". Rilke

Porque cada que leo esta aseveración del poeta florece un buen recuerdo en mí y tomo conciencia del clima emocional asociado a los estados de la naturaleza y a los ciclos de cambio.  Siempre he pensado que los verdaderos poetas poseen la capacidad de precisar una imagen psíquica en palabras y figuras, y qué mejor que las imágenes de la naturaleza y sus permanentes ciclos para evocar atmósferas y cambios también naturales en la emoción y el sentimiento humano.  Esto lo digo bajo la consideración de una concepción relacional intrínseca entre la psique y natura, o por qué no mencionar la relación entre el alma de la naturaleza y la naturaleza del alma.

Hoy en el hemisferio sur empieza una nueva estación: La primavera, y en el hemisferio norte:  El otoño.   La tierra toda se llena entonces de cambio en todas sus manifestaciones naturales y dependiendo de nuestra "visión de mundo" conectamos con ello o no.  Pero lo que sí es innegable es que en esos cambios estacionales se visibilizan los ciclos vitales de animales y plantas que como el mejor de los poetas muestran con precisión también las profundas y potentes imágenes del alma humana en su continua transformación.

La primavera, por ejemplo es una estación de gran exuberancia y esperanza, es una estación "juvenil" del alma, independientemente de la edad cronológica.  Es un tiempo en donde el deseo se agita y la vida se renueva.  En los misterios eleusinos griegos es el tiempo en el que la doncella Perséfone,  después de pasar su temporada en el inframundo, regresa con su madre la Diosa de la agricultura y fertilidad, Deméter,  y la tierra se renueva.

El otoño, asociado a la plenitud y madurez del año y al completamiento del ciclo de vegetación, nos remite también a la estación del alma en la cual se activan los recuerdos, se recogen las experiencias cosechadas.  En la cultura celta era una época también muy importante pues la fertilidad de la tierra rendía sus frutos. Para ellos, el año estaba concebido como un círculo con un ritmo continuo en comunión con la vida humana y sus ciclos de crecimiento y disminución.

Primavera. angelinaphoto2018


Ahora bien, estas estaciones pueden estar presentes en el alma más de una, aunque generalmente en un momento dado, una sola predomina en la vida.  Más aún si habitamos este "trópico mortal" en donde los micro ciclos estacionales desbordan en intensidad y frecuencia.  En mi labor diaria atestiguo estos cambios cíclicos emocionales, aparentemente caóticos, pero en el fondo siempre conectados con un ritmo cercano a la naturaleza del trópico; vivimos las grandes espirales de cambio natural en dosis intensas y muy desconcertantes a veces, por tal razón es conveniente fortalecer la capacidad de observación y la pausa para ver y sentir las necesidades reales del alma a cada paso del tiempo.

A Medellín se le conoce por ejemplo, como la ciudad de la eterna primavera, pero veo que muchas veces su florecimiento no concuerda con lo sembrado, ni se da en el tiempo esperado; además de esconder una resistencia a los verdaderos cambios e imponer a toda costa una peligrosa florescencia.

Podría entonces concluir con otra aseveración:

Creedme, todo depende de esto:  Recordar con humildad el otoño en primavera y atender a todas las fuerzas de la naturaleza del cambio en nuestra alma.

ÁNGELA RAMÍREZ C.
Equinoccio de Septiembre 2018



21 de septiembre de 2018

EL CUERPO, HUELLA DE VIDA

Torsos.Guither


Un mapa, un recipiente, un territorio, una materia básica.  Barro, rastro, rostro, peso, vehículo; "eso" que soy yo, pero que a veces tiranizo, alejo, esquivo, no veo… padezco.

"Eso"... que a pesar de todo, nos recuerda la vida, el placer y el dolor; las delicias y el deterioro. Informa a través de sus sentidos lo que sucede, la realidad perceptible, presta a ser asumida y creada con ese pequeño milagro que es la conciencia.

El cuerpo, supuesto objeto de artistas y médicos... lugar misterioso en donde ocurre la vida. Es un escenario para algunos y un templo para otros, en donde permanentemente se realiza la ceremonia de la vida. Es un espacio repleto de códigos, memorias y registros. Una constante danza celular da forma a lo informe, a la energía que pulsa sin parar mientras pasan nuestros años…

La experiencia de la vida está plasmada, inscrita en el cuerpo. Sí, la experiencia y la memoria traspasan el cuerpo y sus devenires. El ser humano se circunscribe a él, así se esconda en los planos abstractos, el cuerpo llama a lo primigenio, al instinto. Y allí, origen y porvenir, enfermedad y posibilidad de salud.

Cuello. Guither


Si queremos saber sobre nosotros mismos quizá lo más fácil sea observarnos primero en un espejo, con mirada honesta, pero no desde el lugar de la vanidad o desde aquel lugar desgastado ya, del culto al cuerpo "bello", sino con una pregunta abierta como "¿que dice mi cuerpo de mí?", qué me informa mi materia, mi forma humana de la experiencia, de lo aprendido. Los silencios, las emociones, los secretos, las alegrías, las tensiones, el amor son cicatrices psíquicas que van haciéndose físicas, maravillosas huellas.

El cuerpo humano habla, grita a veces desde la enfermedad; susurra en sensaciones sutiles, calla en sus mecanismos automáticos, pero siempre vibra como todo lo que tiene vida.

El proceso de amarse comienza por reconocerse en la estructura física, reconocer la propia forma. El color de la piel, la textura de las manos, el brillo de los ojos , la circulación de la sangre, aquellas formas siempre irregulares que recuerdan los contornos de la naturaleza misma. Los cuerpos son naturalmente irregulares, imperfectos, diferentes, hermosos. Un cuerpo de hombre comunica una historia distinta que un cuerpo de mujer, como también el cuerpo de un africano respecto al de un esquimal o un europeo, es decir, así compartamos una misma estructura básica: cuatro extremidades, cinco sentidos, posición erguida, etc., las variables tiempo y espacio nos hacen cuerpos vivos con historias particulares: huellas de vida. En el espacio nuestros cuerpos siempre se mueven y en el tiempo se representan y buscan continuidad.



Las formas naturales y particulares son inseparables de la belleza y de la salud, dos grandes atributos que en nuestros días son vendidos e increíblemente comercializados, es decir, cualidades que ya no hacen parte del flujo natural de la existencia que se mueve entre vida, muerte, vida, sino que se obtienen por medios distintos a la conciencia, separados de, y negando la experiencia.

Ahora los cuerpos se construyen, no crecen, no se tolera el deterioro, se alejan de lo natural, y siguen siendo objeto enredado en la trampa consumista… y eso que se consume nos consume. Allí no es posible la salud. Las variables tiempo y espacio ya no son sacras. No hay tiempo para descansar, ni para comer, no hay tiempo para ser; el espacio tierra está contaminado, el espacio cuerpo está enfermo. 

La ciencia médica avanza a una velocidad que deja atrás la posibilidad de concebir procesos y ya el tratamiento está listo, así el diagnostico no esté claro.

En la practica terapéutica he observado como permitirse la exploración consciente del espacio cuerpo, reconociéndolo sagrado, es hacer un primer eco del "conócete a ti mismo" (los ritmos, los órganos, los fluidos, las señales, historias, accidentes, etc.) que nos lleva al "cuida de ti mismo" (incorporar desde la subjetividad prácticas de alimentación, ejercicio, autoexpresión, placer, etc.) para poder pasar del culto, al cultivo más consciente del cuerpo, la preservación de la vida y el reconocimiento de la muerte.

Si somos huellas de la vida es porque guardamos información de hace mucho tiempo atrás. No tenemos que ir más allá de nosotros mismos para descifrar ese misterio. Cada célula nos canta una canción sobre nuestro sentido, sobre el pasado y el porvenir, sólo resta escuchar a través de cada poro, hace falta volver a la sabiduría de nuestro cuerpo, sensibilizarlo y hacerlo digno de la presencia de la vida.

ÁNGELA RAMÍREZ C.





29 de agosto de 2018

EN CONTACTO CREATIVO: AGUSTÍN ZULUAGA O.




Artista, fotógrafo, arquitecto con formación también en hermenéutica literaria y  estudios políticos, docente y creador de la editorial Libros Mojados.  Agustín Zuluaga Olarte es un hombre para quien el sentido creativo parece no tener límites.  Su obra refleja una profundidad y contundencia fruto seguramente de la honestidad en sus búsquedas y de su capacidad para moverse en lo contemporáneo sin miedos ni falsas pretensiones. 

¿Qué significa para ti la creatividad y cómo está presente en tu vida?

-"Está presente en todos los aspectos, desde la cocina pasando por el diseño del huerto, el diseño de todo.  Es un aspecto fundamental.
La creatividad tiene muchas aristas, es generar a partir de cosas que ya existen nuevas propuestas. Lo más interesante de la creatividad para mí son las relaciones y las nuevas propuestas que se hacen a partir de conexiones muy diversas del conocimiento y de las artes.   La creatividad tiene que ver con las de habilidades y esas habilidades se van incrementando y enriqueciendo".

¿Cómo crea Agustín?

-"Primero siento una pulsión que genera cierto interés hacia algo, por un tema; estas pulsiones son inconscientes generalmente y  detonan una inquietud. Luego empiezo a buscar qué referentes hay sobre ese tema y empiezo a crear desde un ángulo muy particular, observando las relaciones.

Para mí el collage es fundamental, me he dado cuenta que todo lo que hago en mi vida es collage.  Tomo elementos de un lado y otro y los mezclo.



También trabajo por saturación. En un momento dado veo muchas imágenes y colecciono para un libro 200 o 1000 imágenes y de ahí selecciono o hago una primera maqueta y después otra.

Es importante además estar atento  a lo que pasa afuera en el inconsciente colectivo, creo que los artistas tienen esa posibilidad de conectar con esa información".

¿Podrías entonces definir tu estilo creativo como artista?

-"Dentro de la propuesta que tengo como artista está la construcción y deconstrucción.  Siempre me construyo para volverme a deconstruir y luego volver a construir y eso lo veo en la imágenes, tomo una imagen y la deconstruyo para reconstruirla.  Eso pasa con la memoria por ejemplo, con las ciudades, con muchas cosas".

En las entrevistas me encontrado con un lugar común a propósito del arte y su relación con el sufrimiento. ¿Cómo lo ves, se tiene que sufrir para hacer obra?

-"Eso tiene que ver con la diferencia entre lo bello y lo sublime.
No pienso que para ser artista haya que sufrir, estoy lejos de eso.  Creo que está ligado a asuntos de más fondo, pienso que el arte puede ser divertido, puede llevar un deleite como también a desgarraduras internas, pero no todo el tiempo".

¿Consideras que el arte puede ayudar en procesos curativos?

-"Sí, pienso que uno viene aquí a evolucionar y crecer como ser humano.  En mi caso tuvo que ver con la familia y la figura de mi padre quien fue un ser muy estricto conmigo y cuando él muere me dediqué a recoger el archivo de la familia y fueron tres años en donde a partir de la fotografía y la exploración de las imágenes de mi familia salen tres libros:  Santísimo sacramento, Aerotaxi y la Familia Revelada.







Esta trilogía me ayudó a aproximarme al tema de la familia, que es un asunto tan complejo, y empezar a través de las imágenes a descubrir  arquetipos, por ejemplo, el de la madre. y empezar a trabajar el arquetipo, a verlo, deconstruirlo y volverlo a construir y lograr entender muchas cosas.

Con el libro Aerotaxi logro tomar distancia de la historia con mi padre y ahora no hay reproches ni lastima, logro contar la historia de una persona entre muchas otras cosas y entendí que él fue un personaje que vino a cumplir su papel.

La sanación va llegando lentamente.  Las imágenes te van conectando con la memoria, pero entendiéndola como algo no estático sino que siempre se actualiza.

Descubrí que en el hacer diario se van construyendo recuerdos, por eso creo que hay que tener un ecología del vivir diario.  Construir recuerdos en el día a día es construirse a uno mismo".

¿Cómo te va con la mirada del otro sobre tu obra?

-"Es una sorpresa, creo que hay dos momentos:
Uno, el momento de la construcción de la obra, en donde cuento con algunos orientadores.
Otro, cuando la obra sale, cuando la obra sale ya no es mía.
Para mí el acto creativo es más interesante que todo lo que viene después de la obra".



¿Cómo docente te consideras también un hombre creativo?

-"Sí, me gusta utilizar muchos recursos para llevar a los alumnos  a abrir posibilidades y a entender la necesidad de estar conectados con el espíritu de la época y el contexto.

Examinar cuáles son los potenciales que tienen los alumnos y siempre acompañarlos con una tensión constante para que haya una buena producción".



¿Tienes algún proyecto creativo en marcha?

-"Un libro de fotografía, se llama Látex. A propósito del hombre contemporáneo, aquel sin fisuras, sin mancha, completamente artificial.  Se trata sobre la creación de una segunda piel que toma distancia de la realidad y refleja la sociedad contemporánea egoísta y artificial".  

¿Cómo se desarrolla el músculo creativo?

-" Primero el músculo como tal debe existir, y luego se fortalece con mucho trabajo y requiere también la exploración de sí mismo y el entorno.
Se desarrolla con trabajo y con el reconocer los estados de flujo para volver a ellos cuando sea necesario.

Leer o ver cosas que exciten el cerebro.
Ejercicios para buscar relaciones, escribir, leer para sintonizar.  Confiar en la intuición y en el cerebro.
Darse la libertad para hacer las cosas y fluir".

¿Encuentras alguna diferencia en la forma cómo crean los hombres y las mujeres?

-"No creo que haya diferencia entre hombres y mujeres, pienso que hay diferencia entre lo racional y lo intuitivo.
Pienso que se puede dar una negociación entre esas dos tendencia o no.  Hay personas que son muy racionales, hombres y mujeres y otras personas muy intuitivas.
También depende de los proyectos hay algunos en los que se necesita ser muy racional y en otros más intuitivo".



Mil gracias a Agustín por su tiempo, palabras y experiencia.

Esperamos con alegría muchos más de sus libros publicados.

Ángela Patricia Ramírez C. 2018


8 de julio de 2018

HOY AMANECÍ PENSANDO EN...LA FUERZA DE LA VIDA

angelinaphoto 2018



Pienso  en la fuerza de la vida en estos tiempos de sol implacable y de un fuego emocional exaltado en las voluntades de los hombres y elevado en la opresión de muchos por el beneficio de unos pocos. Tiempos en donde parece imperar la muerte, no desde la natural y vital transformación, sino desde el aniquilamiento y el miedo;  hago una pausa sostenida por el dolor de patria, de mundo y humanidad, y decido retomar, anclarme con terquedad a la inagotable fuerza de la vida y su pulso femenino.  Sí, completamente femenino.  Una fuerza que responde potente ante lo descomunal y soberbio, una fuerza eterna pues está ligada a la creación y por tanto, invencible.

He aprendido desde muy joven que los humanos transitamos entre múltiples dimensiones, siendo las dos principales reconocibles: la realidad consciente y la inconsciente.  Habitamos un mundo consciente en el que nos movemos con supuesta seguridad basados en patrones definidos, afincados en la razón y el uso de ciertos sentidos. Y andamos a tientas siendo habitados también por un mundo inconsciente plagado de arquetipos, prefiguraciones, fantasías, imaginación, deseos y sueños.  Un universo potencial de suprema importancia para la creación y evolución.

También he aprendido y constatado que independientemente de tener cuerpos físicos de mujer o de hombre nuestra configuración psicológica es completa: femenina y masculina; así neguemos, temamos, o nos identifiquemos más con una o con la otra.  Sé que estás fuerzas polares que nos fundan son las simientes de un proceso mayor de totalidad y manifestación de la creatividad en su más profundo y avivado sentido.  Cada una de ellas posee, insufla, ejerce ciertos dones o cualidades necesarias para que se pueda dar la experiencia en este mundo.  Y esta danza perenne de polaridades es maravillosa y exigente a la vez, pues cada polaridad tiene también su sombra, su zona oscura, su reto y aprendizaje.

Por eso hoy un poco cansada de los constructos establecidos de orden y poder que parecen no estar funcionando, caducos ya en sus posturas y poses, recuerdo y les quiero recordar que existe y late constantemente una inconmensurable fuerza de vida que sostiene desde un principio femenino más poderoso de lo que hemos aprendido sobre el poder.

Esta fuerza de vida en su sentido femenino es Sabia, inagotable y siempre está al alcance si conectamos con las formas adecuadas siendo las más sencillas y sensibles generalmente, las más acertadas.  Su fuerza radica en no imponer la fuerza y confiar en Ella, esto es posible al abrirse paso más allá de la ilusión de separatividad y control.  Soltar la necesidad de control y recuperar el poder femenino es preciso, necesario y básicamente tiene que ver con activar un Recuerdo.

Como dice claramente David Deida, experto en los caminos de la polaridad:

"A medida que aprendemos a confiar en la fuerza de vida femenina, ella empieza a cambiar nuestras vidas de modos que nunca abríamos sido capaces de planificar. ¿Cuántas de tus relaciones importantes empezaron como encuentros "casuales"? ¿En qué sentido serían diferentes nuestras vidas si confiáramos plenamente en nuestras intuiciones y sentimientos?.
Nos debemos a nosotros mismos el reconocimiento de que nuestras mentes son más pequeñas que la fuerza de vida femenina de la que proceden, la fuerza femenina que las sustenta y la fuerza femenina que les pondrá fin cuando ésta ya no fluya en nosotros.
Recuerda: dependemos totalmente de esta fuerza vital femenina: alienta la vida en nosotros, hace latir nuestro corazón, se mueve por nuestros cuerpos y energetiza cada cosa viva sobre la tierra (…).
Nuestra salud personal, así como nuestras relaciones íntimas, dependen de nuestra capacidad de relajarnos en la fuerza vital de lo femenino.
Cuando estamos rodeados por el flujo de vida, relajados y abiertos a su movimiento e intuición sutil, nace otro tipo de inteligencia "de-todo-el-cuerpo".  Esta inteligencia, la sabiduría del amor que es inherente a un cuerpo vivo, abierto y sensible, es lo que necesitamos para contar con medios espontáneos y adecuados en nuestras relaciones íntimas.  Es uno de los dones de la fuerza femenina".

Recuerdo, recuerda, la vida misma es un don de la fuerza femenina y como tal se debe honrar, respetar y amar.  Recuerdo, recuerda que ante la furia bélica interna y externa, si bien no logramos hacer emerger las sonrisas, si podemos convocar con toda la confianza a la supremacía de la fuerza de la vida.  Hacerlo es humano, posible, necesario y contundente. 

Semejante a la imagen de la carta número 8 del tarot, justamente llamada la Fuerza, en donde un ser femenino apacigua con astucia y suavidad a un fiero león,  así la fuerza de la vida suavemente, dulcemente, pero contundentemente también doma lo más básico de nuestras pasiones y necedades.  Esta es la fuerza esencial.

angelinaphoto. La Fuerza. Tarot 2017

La fuerza de la vida se activa entonces recordando y ejecutando de maneras conscientes y placenteras los verbos básicos que conectan con lo vital, por ejemplo: respirar, caminar, comer, dormir, sentir, amar.

Recuerda, lo femenino no es una mujer, lo femenino no es un complejo, lo femenino no es un estereotipo, lo femenino es la Fuerza de la Vida en su incesante manifestación.  Y con esa fuerza contamos hasta el final de nuestros días.

ÁNGELA RAMÍREZ C.
2018


1 de junio de 2018

MEDITACIÓN



Dicen los que saben que el gran problema del ser humano es que está dormido pero que está convencido de que está despierto. Esto puede sonar un poco extraño porque para el entendimiento común una persona está consciente cuando tiene los ojos abiertos, habla y responde a lo que se le pregunta. Para los que han investigado un poco el asunto de la conciencia, el hombre común, ese que se levanta, desayuna, trabaja y se acuesta a dormir, más que a un individuo, se parece a una máquina sin operario, reaccionando automáticamente a los estímulos de acuerdo con un patrón inconsciente de comportamiento determinado enteramente por el hábito o por la genética.

Si esto es difícil de aceptar, le sugiero que se siente frente a una pared durante una hora, con el firme propósito de no moverse de ahí y de observar qué pasa. A muchos la sola idea les resulta insoportable: nos es imposible soportar la avalancha de incomodidad corporal, impaciencia, desespero, aburrición o preocupación que nos invadiría; incluso a pesar nuestro. Esto nos da indicios de que la mente, es decir, esa suma de hábitos emocionales, mentales y corporales, es como un caballo salvaje, libre, sin amo, y que nosotros, dueños del caballo, ni siquiera nos enteramos de que tenemos un caballo y menos aún de que es el caballo el que nos manda a nosotros.

Lo que se pretende con la Meditación es darle al amo del caballo su lugar. Para ello lo primero que hay que hacer es darnos cuenta de que efectivamente hay un caballo y que nosotros, el amo, el real nosotros, existe, y que es alguien distinto a ese caballo. Para lograr esto es necesario cultivar la atención: esa maravillosa facultad de observar cualquier cosa sin identificación. Digo sin identificación porque comúnmente se entiende a la atención como estar imbuido o absorto en una acción, como cuando alguien está “atentamente” viendo televisión.

Esto no es tarea fácil porque normalmente la atención se nos va hacia las cosas con las que nos identificamos, por ejemplo, nos enojamos y la emoción nos posee completamente, o pensamos algo y se nos van minutos enteros perdidos en un sueño diurno sin darnos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor. La atención en nosotros es tan frágil que requiere entrenarse, es una habilidad que requiere desarrollo. Por eso las técnicas de meditación sugieren primero concentrar la atención en algo, generalmente en algún proceso o sensación física como la respiración o la escucha. Se nos pide entonces que prestemos atención a algo y que si la mente nos distrae, llevemos de nuevo la atención al foco.

Este proceso separa la identificación del observador con lo observado, es decir, el amo se da cuenta que tiene un caballo salvaje. Con la práctica, la identificación de la atención con la mente se hará cada vez menor, hasta el punto en que el observador se separa definitivamente de su mente. La mente, como un caballo salvaje que quizás nunca sea domado por su amo, podrá eventualmente ser puesta en un establo o dejada libre a voluntad, pero nunca más el amo estará a merced de los impulsos y la reactividad de su caballo.

Este estado, por breve que sea, donde el observador mira todo lo que ocurre sin irse detrás de nada, como un espejo que desinteresadamente todo lo refleja, es lo que realmente puede llamarse Meditación.

La Meditación es entonces el acto consciente y reiterado de convertirnos en testigos de nosotros mismos, de estar vigilante a los procesos de identificación y de diferenciar, momento a momento, lo que se es realmente de lo que no se es.

La Meditación no es una técnica, es una habilidad, y por lo tanto no se enseña. Toda técnica es un hacer, y en Meditación lo que se trata es de no hacer nada. La técnica muestra un camino, esencialmente, el de liberar al observador, al amo. De ahí en adelante, Meditar se entiende como reconocer, cada vez que se pueda a ese amo y observar, apaciblemente al caballo correr, cuando esté saltando; comer, cuando esté comiendo; y al silencio cuando el caballo esté dormido.

En esencia, la Meditación es la capacidad de entrar en ese espacio silencioso, quieto, atento y dichoso donde simplemente se es, haga lo que se haga, pase lo que pase.

JUAN LUIS ZAPATA
Asesor en Meditación y Prácticas Contemplativas.
khanzapata@gmail.com