3 de mayo de 2011

LOS NUEVOS NIÑOS Y EL NACIMIENTO DEL NUEVO ADULTO

Hablar de los nuevos niños, implica hablar de los nuevos  

adultos, de la necesidad de replantear nuestro norte como

humanidad, un cambio en la mirada de lo que significa

CRECER, AVANZAR, PROGRESAR y por lo tanto EDUCAR.

La educación actual está regida por parámetros anclados

en la posibilidad de cuantificar resultados, del mismo modo,

cimentamos el proyecto PROGRESO en la industrialización,

al poner la economía sobre la “proeza” de la producción

masiva y en serie, lo que es en definitiva, un sistema económico

no sostenible a futuro que depreda poco a poco la

vida. De ahí que el MUNDO ADULTO, equipare INMEDIATEZ

con EFICIENCIA, ÉXITO con PRODUCTIVIDAD, DINERO con

FELICIDAD.

¿Qué de esto ha tocado profundamente a la familia y

cómo incide en la mirada que el adulto tiene del niño y

sus procesos vitales?

EDUCAR, mucho más que repetir y controlar:

Los procesos de escolarización siguen rutinas esquemáticas

que se repiten interminablemente, no sólo en el día a

día de 8 horas ante un pupitre, se repite del preescolar, a la

primaria, de esta a la secundaria, de la secundaria a la educación

superior, se repite y programa adultos dispuestos a

estar 8, 12, 14 horas haciendo una misma labor ante un

escritorio, ante una máquina.

Limitar el aprendizaje a la estimulación del hemisferio

izquierdo del cerebro, suponiendo que en el razonamiento

lógico y del lenguaje oral se encuentra la máxima expresión

del talento, dejar de lado el aprendizaje posible a partir de la

estimulación del hemisferio derecho y el desarrollo de la

intuición, ha condenado la escuela a eliminar la fuente

misma de la CREATIVIDAD.

¿Quién dijo que para pensar se debía estar quieto?

¿Acaso no se puede pensar y entender el movimiento?

¿Por qué ubicar las prácticas artísticas y deportivas

como oficios menores?

A nuestros abuelos les basto en algún momento con subsistir

y crear opulencia desde los negocios, a nuestros

padres el reto estaba en llegar a la universidad, hoy quien

no logra un título de postgrado y doctorado pareciera inhabilitado

para pertenecer socialmente, para SENTIRSE

PARTE DE.

¿Es esto explorar el máximo del potencial creativo del ser

humano? Picasso dijo: Todos los niños nacen artistas, es la

educación la que borra en el adulto ese potencial.

LOS NIÑOS DE HOY no caben en categorías: 

En la última década muchos padres se han afanado por

entender por qué les resultan tan ajenos los niños de hoy

siendo sus propios hijos, tan extraños, incontrolables, adelantados,

distantes. Quizá justamente, ese es uno de los

principales regalos de estos niños, el aprendizaje de que

los hijos tienen una existencia autónoma, que están aquí

para sentirse amados, abrigados, semillas que buscan

para echar raíces en una tierra cálida que les permita

crecer y florecer.

Los llamados niños índigo y niños cristal, categorías que

aparecen para describir a los seres nacidos a partir de los

80 y el año 2000, respectivamente, son sólo una valiosa

aproximación a la personalidad de niños con características

RETO para la educación escolar y familiar.

En esencia, son niños, buscan expresar una misión, autonomía

y a la vez identidad, sentirse partes, en primera

instancia la vida de otros, esos adultos cuidadores, padres

o madres que con amor y sólo con amor podrán abonar la

tierra para que su luz se enraíce aquí, en este planeta,

asuma sus ritmos, rutas y leyes.


Ellos que trivializan lo que nos parece importante y hacen sublime lo más simple, ellos, los niños, nos enseñan

que la vida es un juego en el que terminamos perdiendo al niño interior en medio del automatismo adulto y su

falsa comodidad, ellos, los niños hoy nos hacen un llamado a gritos porque negándoles el movimiento y la

creatividad, los estamos restringiendo a jugar un “parqués” de estrés, en últimas un “monopolio” de ansiedades

adultas. ¿QUIÉN ESTÁ ENREDADO ENTONCES, EL NIÑO O EL ADULTO?

¿QUÉ LE HACEN AL MUNDO ADULTO LOS NIÑOS DE



HOY?

1. Le recuerdan al adulto que por el simple hecho de qué

diga tener la razón, no la tiene.

2. Lo invitan a pactar, a negociar, a explicar las razones de

sus decisiones.

3. Le exige creatividad, pues su torrente de energía no

tolera la monotonía ni la repetición.

4. Abren una puerta para cambiar los hábitos de alimentación

familiar, pues manifiestan como la dieta tradicional

rica en azucares refinados y grasas saturadas altera su

sistema digestivo y nervioso.

5. Lo seducen en el juego, le recuerdan el poder del movimiento

del cuerpo, y la necesidad vital de imaginar.

El adulto que acompaña a los niños de hoy debe primero

revisar su sentido de seguridad y bienestar, para que así

aun en medio de la duda, pueda decir SI o NO anclado en

una expresión serena. Estos niños detectan con facilidad

cuando algo o alguien, está alterado, en ansiedad o desequilibrio.

La mayoría de los niños están perdiendo su creatividad

por miedo a equivocarse”.

Por:

ANA LUCIA ACOSTA BEDOYA

Comunicadora social y periodista.

Docente universitaria. Directora y presentadora Franja

educativa RED VITAL