6 de abril de 2014

EL ARTE DE CURAR A TRAVÉS DEL MOVIMIENTO

Two dancers at rest.  Degas

El arte y la ciencia, son los dos elementos que confluyen en la danza movimiento terapia y nos exigen una cuidadosa interdisciplinariedad para poner al servicio de la vida los saberes construidos por estas dos grandes especialidades.

La danza como el arte del movimiento y la psicología como la ciencia del alma integran los elementos necesarios para hacer de la terapia un espacio no sólo orientado al “alivio” de síntomas, si no a volver la mirada a nuestras profundidades, conectar nuestro destino y compartirlo con el mundo, estableciéndose así un continuo proceso creativo.

En el universo de la danza está comprometido el cuerpo, y en el cuerpo la vida, y en ésta, por supuesto la posibilidad de la salud o enfermedad. La fluctuación entre creación y transformación. Por ello, las terapias expresivas y las terapias corporales son respuesta y alternativa a los naturales procesos de la vida, como también a las enfermedades de la civilización (depresión, trastornos de la alimentación, ansiedad, trastornos psicosomáticos, entre otras), padecimientos que nos alejan del flujo y gozo vital.

En los Inicios

Isadora Duncan


Una mujer como Isadora Duncán quien en su vida no conocería los limites y expandiría la danza de la época a instancias escandalosas, es pionera inspiradora de las danza terapias. Ella tenía la certeza de que sin libertad el cuerpo y la razón permanecen ceñidos a cánones que paralizan la conciencia o estancan el crecimiento interior. Esta línea de trabajo con la danza libera e incorpora más expresividad a los movimientos, dándole un mayor valor a las emociones y a la naturalidad.

Desde esta perspectiva son muchos los terapeutas, psicólogos, sanadores que han continuado ahondando, explorando e investigando la danza como un arte curativo. Reconociendo que es en la acción sentida donde se instaura la posibilidad de sanación o amplitud de la conciencia. Conceptos, vivencias y ejercicios en torno a la energía, creatividad, postura, emociones, gestos, imágenes etc., nutren este sistema de curación física y anímica en cuya esencia está el movimiento. El movimiento despierta, equilibra, infunde energía, es el vehículo ideal de la expresión emocional.

La Danza Movimiento Terapia retoma lo ancestral observando en la danza el corazón de las culturas, recoge de la Psicología moderna los elementos de intervención individual y grupal para responder a las necesidades y procesos sociales en constante transformación; y es porvenir en el crecimiento de una nueva humanidad cuyo ser espiritual está despertando.

El grupo, el recipiente, el alma y sus misterios.  Danza Grupal.

El grupo como recipiente de la intención puesta al establecer el círculo para danzar, manifiesta sin mentir el alma y sus misterios.

Todos los seres reunidos hablan de sí a través de su palabra, pero sobre todo a través de sus cuerpos y movimientos, pues a veces lo que más dice es lo que no se nombra.

El cuerpo y la danza del grupo se encuentran en constante depuración y enriquecimiento. Es un espejo que refleja, contiene y expande las imágenes de quienes lo conforman. El cuerpo del grupo invita a seguir abriendo el corazón para que todo lo allí dicho, movido y sentido esté perfectamente protegido y regulado por el propósito claro de la verdad y la vida. Allí, en el espacio circular del conjunto de seres danzantes, llega el encuentro con el otro y el ritmo que propone, el compartir y la inevitable confluencia de espacio y tiempo en el movimiento.

Entre ires y venires nos vemos y somos vistos, pero sobretodo, nos sentimos. Se establece entonces en el centro y alrededor del círculo una pauta creativa.

Ser dignos del acontecimiento grupal es saberse pertenecientes a y trascender las barreras de individualismo y exclusión. Sin embargo, los cuerpos únicos son los que danzan en su propio espacio de vida y movimiento, por eso diferenciaría en la experiencia de la danza un tinte de soledad y otro de congregación, semejante al silencio de las esferas en movimiento en el cosmos: solas y juntas.

Ángela P. Ramírez C.