20 de julio de 2016

MUJERES EN CONTACTO CREATIVO

Son Mujeres. Entrañables algunas, cruzadas en el camino otras, hermanas del alma y nacidas en este efervescente lugar montañoso.  Mujeres admiradas por tener vidas palpitantes, por desarrollar procesos creativos enfocados desde diferentes disciplinas y pasiones.

Me encuentro con ellas y les pregunto sobre su labor creativa, sobre el alma de sus sueños y la concreción de los mismos.  Me nutren con sus historias, me permiten captar sus sonrisas en una fotografía y me dejan un aroma de flores reales en esta ciudad de eterna primavera y eterno contraste. 

 CAROLINA JARAMILLO LEMOS


Hace unos meses estuve en casa de Carolina, economista, cantante y compositora. Una mujer con una clara apuesta creativa.   Me contó una historia de amor… de amor a la vida, a la música y al compartir. 

Ella a través de su canto crea y recrea sin parar resonancias que afectan positivamente el entorno de quienes la rodean, empezando por ella misma, continuando con sus seres más amados y ahora niños con enfermedades tan complejas como el cáncer. Dando su voz, se da cuenta que "el amor es lo que salva".

¿Qué significa para ti la creatividad y cómo está presente en tu vida?

-"Es la capacidad de desarrollar ideas que trasciendan, es reconocer que todos somos seres creadores en esencia y todo el tiempo.  Para mí un proceso creativo es un proceso basado en las preguntas.  Una creación es como un hijo, y está completamente expuesta al juicio de los otros.

El uso de la voz ha sido la conexión con mi alma y la creatividad, con mi esencia, y la música mi lenguaje.  Te voy a contar la historia:

Empiezo a estudiar música y técnica vocal cuando tenía 12 años.
Primero cantaba en bares y en el 2009 tuve un proyecto de tango con un trío, porque el tango era una música en la que yo encontraba un lenguaje a través del cual podía transmitir muchas cosas que pensaba del mundo, de la vida, del amor, de las tragedias, un mundo con el que me conectaba mucho.

Cantaba siempre música de otros.  El proceso de escritura y composición propia me llevó muchos años.  Luego por un par de años abandoné la música y el canto, y en medio de ese proceso, Alejo mi esposo se enferma y en un shock nervioso yo perdí la voz.  Cuando eso pasó  sentí que me estaba muriendo, que había perdido la esencia vital, que además necesitaba para acompañar a alejo en su proceso de enfermedad.  Fue un episodio muy fuerte, y en el momento en que me enfermo voy al medico y me dice: te opero, pero no te garantizo que puedas volver a cantar, o haces una terapia vocal con una fonoaudióloga; lo que me llevó a pensar que era el momento no solo de hacer la terapia sino de empezar a estudiar canto otra vez, y que es el canto el que me puede sanar.  
Y empecé a hacer eso, sin voz, un mes y medio, empiezo a entrenar, a buscar otra vez la conexión conmigo, hacer ejercicios de técnica, y el canto mismo me lleva a recuperar la voz. 

Esto pasa y en el proceso de la enfermedad de mi esposo yo siento que necesito darle algo, un regalo para darle vida y ayudarlo a sanar, y como a mí cantar me sanó,  sentí que la música podría sanar a otros también y que era el camino para acompañarlo a él.  Y decidí volver a empezar esa reconexión conmigo.

El regalo se volvió un proyecto y me encontré con el momento en que necesitaba decirle a alejo un montón de cosas que estaba aprendiendo con el proceso  de enfermedad, que había aprendido a su lado en los años que llevábamos juntos, que estaba viendo del amor, la vida, la muerte, el tiempo.  Sentía que debía decírselo en canciones, pero no sabía cómo y lo que hice fue crear un proyecto que se llamaba " te doy mi voz", consistía en darle canciones a alejo para sanarlo y también a otros compositores que supieran convertir todo eso que yo quería decir en canciones, y desde allí arranca el proceso creativo, el proceso de conexión conmigo que yo siento que es como la base de todo lo que uno quiere empezar a crear, en últimas, todos somos creadores.  Este proyecto se empezó llamando te doy mi voz y  hoy se llama "el amor es lo que salva".


Veo como en  ese proyecto creativo se da entonces todo un proceso de sanación, individual y al mismo tiempo un anhelo de compartirlo con otros, inicialmente con tu esposo.  ¿De qué manera lo llevaste a lo colectivo?

-"Sí, esa fue otra etapa.  Busqué amigos en los que confiaba, en los que creía, que habían vivido mi historia o estado cerca y a partir de allí empiezo a desarrollar la idea, ayúdenme a sanar a alejo con estas palabras y la música. les entrego los bocetos a esos amigos y ellos empiezan a crear canciones para mí. 

Yo tengo una convicción profunda en el poder de lo colectivo, no en la creación individual, creo que todo tiene una resonancia más grande cuando uno suelta el ego y se une con otros, hace red y crea un rompecabezas  que termina armando como una gran obra.  Entonces eso fue lo que hice, rodearme de personas en las que confiaba y quería, que tenían una creencia similar a la mía.  Y a eso le vinculamos además otro componente que para mí es muy importante y que también lo era para alejo, que es el acto de dar y la trascendencia de lo que se hace.  Yo quería que el regalo que le estaba dando a alejo se convirtiera también en un regalo para otros. 

Entonces este proyecto que nace en la música, se perpetúa en la música y sigue trascendiendo  en la música, le añadimos una obra social también con la música.  Esto inspira un programa que hoy existe y se llama "música para vivir" a partir del cual nosotros llevamos música a niños con enfermedades crónicas, principalmente cáncer.  Investigamos, hacemos desarrollo de músicas específicas para acompañar a los niños o en su momento de partida o proceso de sanación.  Este programa se alimenta de la venta de mis discos, de los conciertos que hago y alianzas con otros sectores de la música".

¿Con qué tropiezos y dificultades te has encontrado en el proceso creativo?

-"Tienen que ver mucho con la existencia del ego que está en uno y en los otros.  A veces hace interferencia, pues mínimo hay dos egos que se encuentran y a veces se da la sinergia y a veces no.  El juicio siempre va a estar.

Es inevitable también el tema del auto juicio y la crítica. El asunto es cómo recibes las criticas también.  Cuando invitas al otro a participar siempre se corre el riesgo".


¿Cómo concibes la sanación a través de la música?

-"Desde la  musicoterapia, hay un montón de cosas que ya están comprobadas de lo que hace la música a nivel del cerebro y del cuerpo.

Partiendo de un elemento muy clave que es que en nuestro cuerpo todo es resonancia, la música es resonancia. Con el sonido se generan unas alteraciones y vibraciones en el cerebro que modifican y muestran cosas que pasa a nivel del cuerpo. 

Las emociones también se mueven mucho con la música.  Adicionalmente, también hay estudios que demuestran que hay resonancias que generan efectos positivos o negativos en diferentes órganos del cuerpo para ayudar en distintos procesos de sanación.  Por ejemplo, en el caso específico del cáncer, está muy estudiado y se ha avanzado mucho en que se reducen muchos síntomas y a mejorar el estado anímico, reducen niveles de ansiedad, asimilar mejor los medicamentos, regular el dolor, mejorar el apetito.  La música te permite hacer catarsis y también llevar a estados de calma que generan una regulación emocional. 

No sólo lo entiendo como sanación del cuerpo sino también de los estados emocionales y del alma que te facilitan otro tipo de cosas".

¿cómo describes tu estilo creativo?

-"Tengo una estructura mental muy rara porque soy muy caótica y al mismo tiempo soy muy metódica.  Es como una energía de caos que se organiza y encuentra un orden.  Aprovecho mi formación como economista y lo que aprendí de planeación estratégica y a partir de allí desarrollo un método y necesito crear con método.

En la composición por ejemplo empecé a estudiar las estructuras, voy por pasos, despacio, probando y buscando dentro de mí paso a paso.  Me tengo mucha paciencia, no me angustio ni me agobio.  Por ejemplo sé que para concentrarme me tengo que dispersar.

Siempre parto de la investigación, además me alimento de cosas que veo en la calle, historias que me cuentan, de los libros que leo, etc.  Para poder armar las ideas que quiero contar".

Eres una mujer con diversas formas de expresión creativa: el canto, la escritura, el trabajo social, la composición.  ¿Con cuál de todas esas expresiones te sienes más a gusto o disfrutas más?

-"Todas para mí son una variación de lo mismo.  Por ejemplo, empecé a hacer el segundo cd, hablando de los mismos temas desde otra óptica.  El trabajo en colectivo ya se está tornando también de otra manera.  Y el propósito de seguir parándome en el escenario por esos niños sigue.

También los temas que son los fundamentales de mi vida continúan.  Está cambiando la manera de hacerlo, ahora todas las composiciones son mías, pero el trabajo de arreglos es en colectivo.  Yo voy  "amando la trama más que el desenlace".  Es un descubrir permanente". 

¿Cómo crees que se desarrolla el músculo creativo?

-"Desde la confianza, tirarse al vacío como punto de partida y soltar el miedo a la creación.  Encontrar cual es el lenguaje a través del cual uno quiere comunicar.  Arriesgarse y practicar y practicar y practicar y practicar y a partir de ahí buscar un método propio.
También con lo que llamo: salir a caminar las ideas".

Cuando la creatividad apunta directo al corazón surge una canción de amor que sana, no sólo al propio corazón, sino también a muchos que palpitan al mismo ritmo.  Gracias Carolina por tu genuina música.



Ángela P. Ramírez C.