5 de diciembre de 2016

MUJERES EN CONTACTO CREATIVO

Son Mujeres. Entrañables algunas, cruzadas en el camino otras, hermanas del alma y nacidas en este efervescente lugar montañoso.  Mujeres admiradas por tener vidas palpitantes, por desarrollar procesos creativos enfocados desde diferentes disciplinas y pasiones.


Me encuentro con ellas y les pregunto sobre su labor creativa, sobre el alma de sus sueños y la concreción de los mismos.  Me nutren con sus historias, me permiten captar sus sonrisas en una fotografía y me dejan un aroma de flores reales en esta ciudad de eterna primavera y eterno contraste.  En esta oportunidad me encuentro con Laura Builes.



Tomar café con Laura y escuchar sobre sus formas de ver y asumir la realidad,  me animó mucho a continuar explorando el campo de la fotografía.  La imagen, con su enorme espectro de posibilidades, será siempre una vía para el descubrimiento de los mundos internos y externos.

Laura es fotógrafa y docente de fotografía.  Una mujer con una gran capacidad de introspección y una conexión especial con la naturaleza, que se ven reflejadas en sus gestos, su palabra y por supuesto, sus fotos.
Esto me contó sobre su vida creativa:

¿Qué significa para ti la creatividad y cómo está presente en tu vida?

-"La creatividad tiene varias maneras de mirarse, tiene unas maneras más prácticas y otras más profundas y personales.

Como seres humanos, ser creativos nos puede ayudar tanto en ámbitos rutinarios a resolver un montón de cosas que se nos presentan en el día a día, como puede ser un acto que provenga más de un proceso íntimo, de una necesidad más psicológica.  La creatividad resuelve. Es una herramienta para resolver una necesidad. Con relación a la creatividad, la docencia ha sido una parte muy importante para la inspiración para mis proyectos personales, mucho  más que el trabajo comercial.

La mayor parte de la presencia de la creatividad en mi vida tiene que ver con el asimilar mi existencia. Soy un ser muy existencial.
Desde muy chiquita le hacía a mi mamá una pregunta que nacía de una profunda angustia:  ¿Yo por qué existo? Esta pregunta nacía de yo pararme a  observar el mundo y preguntarme el ¿por qué  siento, lloro, río, por qué las cosas huelen, saben?, no lograba asimilar lo que estaba pasando a mi alrededor. Eso de niña, eran como unas pequeñas crisis.

Ahora hay ocasiones en las que simplemente uno está y no se hace preguntas, pero hay ocasiones en las que no comprendo la realidad y eso me genera mucha ansiedad, ahí es donde encuentro el ser creativo y a través de la fotografía".


 ¿Cómo llegaste a la fotografía?

-"Siempre fui muy sensible a todo lo visual.  Desde muy niña me regalaron una cámara y empecé a tomar fotos, pero no a las personas, sino a las cosas, cosas que me parecían muy particulares o que rompían el orden.  Una mirada al detalle que me generaba curiosidad.
Así empecé a tomar fotos, pero realmente fue mucho después que me di cuenta que iba a ser fotógrafa, también vi mucho cine.  Soñaba despierta y me metía en la película.  Me encantaban esas realidades alternas en las que uno podía sumergirse.

Soy una fanática de la naturaleza, he encontrado en la naturaleza, en vivirla y disfrutarla, la experiencia vital más importante para mí.  Más que la relación con otros seres humanos o el desarrollo profesional que son necesidades básicas, es en la conexión con la naturaleza donde encuentro los momentos más trascendentales.
Para mí vivir a través de la conexión con la naturaleza es lo que hace que sea la mujer que soy y mi fotografía está teñida absolutamente de eso".


 ¿Cómo describirías tu Estilo Creativo?

-"Mi forma de tomar fotos es espontánea.  Las respuestas vienen después.  Mi estilo creativo lo describiría como sensorial.  Puede que otro haga un análisis diferente de mi estilo, pero mi forma es sensorial.
La fotografía a mí me ayuda a soltar, como el que pinta se deshace de algo en la pintura.  Hay fotos en las que me deshago de cosas que me pesan.  Es catarsis".

¿Creerías que el acto creativo con relación a la fotografía, puede ser curativo?

-"Sí, absolutamente, el arte en general. Toda la vida lo he pensado, de hecho mi trabajo de grado en el colegio era sobre el arte y la capacidad de sanar la violencia.

Por ejemplo, hay cosas que lo persiguen a uno tanto, en la cabeza, que le generan tanta ansiedad, que en el instante en que yo veo una imagen en la que esa pregunta se ve reflejada, una imagen con la que yo me siento feliz, una obra que yo siento que recogió todo eso, en ese momento el peso se levanta.  La aceptación ante la pregunta llega y se puede soltar la necesidad de tener una respuesta".

¿Tienes algún proyecto creativo personal en marcha, que nos puedas hablar de él?

-"Empecé en un proyecto personal muy complejo porque es un proyecto de autorretrato que primero se sale de todo lo que he hecho hasta ahora y de todo lo que me brinda esa paz, que para mí ha sido fundamental; y este es un proyecto que tiende a remover cosas más oscuras, que tiende a buscar demonios.  ¿Por qué lo estoy haciendo? Por que ya tengo ganas de escarbar más en esa parte que me afecta el vivir, que no es detectable, sino que viene de demonios que están guardados, que se formaron hace mucho tiempo.  Entonces ese trabajo de autorretrato está naciendo.  Estoy tratando de tener ese nivel de aceptación, ese es el autorretrato, mirarse, aceptarse lo suficiente para mostrarse.

Fotografiarse a si mismo es muy complejo porque uno es el peor critico de sí mismo.  Este proyecto no estará dado sólo por fotos de autorretratos físicos, sino por otras cosas que también son autorretratos, pues la verdad es que uno todo el tiempo se está auto retratando al tomar fotos, vos disparas cuando te encontrás".



¿Cómo te va con la mirada del otro frente a tu trabajo creativo?

-"Antes era muy recelosa y hace relativamente poco empecé a sacar más imágenes para que la gente las viera.  Me di cuenta que el nivel de consumir imágenes es tal y de todo tipo, que no le puede hacer sino bien al mundo alimentar el ojo de cosas distintas.  Respecto a  las exposiciones, no he buscado el espacio,  ni nunca he sido de mandar fotos a concursos.  Me gustaría encontrar una plataforma en la que al llevar las obras a la vista, en ese compartir, estuviera pasando algo con lo que yo vibrara y salirse un poco de esa tradición del arte que para mí es muy snob y carece de honestidad.  Por otro lado, yo siempre he odiado la atención porque la atención le quita a uno la soledad, esa soledad tan importante.  Tengo claro que en los proyectos personales, necesito decirme cosas es a mí, no necesito tanto decírselas a nadie. Si en ese hablarme yo, toco a otras personas, obviamente eso va a ser bueno, será algo que me alegrará y me llenará.



Me hace muy feliz trabajar y vivir del acto creativo.  Uno no se alcanza a dar del todo cuenta que eso que uno hace todos los días, es muy importante para la salud mental, para la felicidad, para la tranquilidad".


Gracias Laura por esa mirada detallada, profunda y natural. Una obra fotográfica en correspondencia con una vida creativa.

Ángela P. Ramírez C.