10 de mayo de 2017

LUNA LLENA DE MAYO. LUNA MADRE

Diosa Madre

Sabemos a la luna como símbolo de lo femenino, y en sus  diferentes fases la representación de los movimientos y cambios de ese femenino múltiple y cíclico.  La luna llena ubicada en el centro del ciclo, entre la creciente y la menguante, está asociada a la expresión completa del potencial creativo femenino, es un momento de concreción de aquello gestado y ahora palpado para ser cuidado, preservado y eventualmente también, acompañar en su transformación.  Cualidades éstas del arquetipo de la Madre.

Estamos en la luna de mayo y en nuestra cultura se celebra y honra a las madres.  Conozcamos un poco más de este arquetipo del que a veces  tenemos noticias solo de un lado de su espectro, ignorando otros también importantes.  La Diosa madre desde la mitología ha sido el soporte de un misterio. 

El arquetipo de la Madre mitológica y psicológicamente posee información muy compleja. La gran madre encarna el misterio de la gran paradoja de lo humano: la vida y la muerte. Es dadora, nutricia y también devoradora, terrible.  Por ello quizá sus representaciones son ambivalentes, desde el elevado romanticismo e idealización de nuestras madres y del hecho de "ser madres" o "tener" hijos, hasta el rechazo y desconocimiento de la Función materna intrapsíquica en  mujeres y hombres; no sobra nombrar también la acentuada  asociación de las imágenes maternas al  sufrimiento, sacrificio y entrega ilimitada, junto con las emociones encontradas de culpa y miedo por la pérdida de independencia.  Estás expresiones individuales orbitan alrededor de ese arquetipo matriz y son legadas generacionalmente.



El nacimiento (concepción, embarazo y parto), la menopausia y la muerte, son portales en los cuales las mujeres nos vemos enfrentadas contundente y directamente a profundas iniciaciones con respecto al arquetipo de la Madre, sin embargo este vientre que también es tumba, está presente en las continuas experiencias femeninas de creación y transformación:

  • En la relación cotidiana con la madre humana y las demás mujeres.
  • En los intercambios con las parejas.  El dar y tomar equilibrados.
  • En la posibilidad de realización de metas y sueños.
  • En la consciencia que se posea de habitar un cuerpo de mujer y el poder conocerlo y disfrutarlo.
  • En la madurez emocional para detener la búsqueda de amor incondicional  en el mundo exterior.
  • En la distancia o cercanía en la relación con la naturaleza.
  • En la forma de relacionarnos con los recursos materiales.
  • En la noción y expresión del Amor y aceptación de la muerte. La sabiduría del desapego.

Son apenas unos de los muchos aspectos en donde se nos presenta la oportunidad de contactar con lo arquetípico para hacerle un espacio, honrando su función sagrada, en la vida psíquica y en nuestra biografía humana.

Que esta luna llena nos recuerde a la gran madre y nos permita ver, hacernos más conscientes de la forma en que nos relacionamos con Ella, reconociendo sus aspectos más sombríos y terribles y agradeciendo  su generosa benevolencia.

Demeter, la Reina Isis, la Madre María, la Señora de Avalon, la Pachamama, y por supuesto la Luna Llena, entre otras, conforman imágenes que pueden ser inspiración y comprensión para entender que "madre no hay sino Una", pero es Múltiple; y así en nuestras madres se refleja entonces lo arquetípico con su luz y su sombra, pero siempre serán humanas.  Mujeres-madres-humanas.

Feliz Luna Llena de Mayo.

Ángela P. Ramírez C.