13 de marzo de 2021

EMOCIONES: IMAGENES PARA UNA TRISTEZA

Klimt


Me ha salido del lagrimal izquierdo un pedacito de una enorme tristeza vieja, tiene forma de gota de rocío y trasluce mucho pesar en mí.


Creo que tendré que dejarla caer y acompañarla en su recorrido por las nuevas líneas de mi cara, con un silencioso adiós.  Un adiós pronunciado hace años y que hoy se hace agua.

Las emociones son así, como el agua, recorren surcos profundos del alma y salen por las hendijas del cuerpo en llanto u otras manifestaciones acuosas.  Esta  tristeza es un poco así, aunque a veces otras emociones también son fuego volcánico asaltando las entrañas.

Me pregunto qué movimiento inconsciente, profundo, álmico, estará ocurriendo-me que hoy bajó esa gota.  Este diminuto arrollo parece que trae recuerdos y baña los miedos actuales  asociados a otro tiempo.

Ahí va mi pequeño rocío hecho lágrima, lo acompaño como quien ve partir algo que sabe no volverá.  Al hacer agua la tristeza puedo fluir y nadar en ella, bañarme, limpiarme, refrescarme como con esos rocíos mañaneros que anuncian un despertar en las plantas, en lo vivo.   Ahora mis dos ojos están más despejados, bendita lágrima, bendita gotica aclara visión.

ÁNGELA RAMÍREZ C.




8 de marzo de 2021

SUEÑO, LUNA Y ESPERANZA. SOBRE LA EDAD DE LAS MUJERES

 

La liseuse. Jean Jacques Henner


En octubre del año 2018 asistí a un curso (muy recomendado, con la profesora Claudia Avendaño de UPB) sobre las mujeres en la historia.  Fascinante recorrido por los relatos que componen una historia que se ha hecho hurgando y escudriñando entre las rendijas del tiempo y las experiencias no contadas o mal contadas, contadas a medias o contadas por otros, hombres por lo general, pero siempre experimentadas por quienes las vivieron: mujeres que han escrito la historia en su piel, que han padecido la historia humana en su piel, que han hecho memoria, canto y saber en su paso por esta tierra.

Desde nuestras diosas y madres de la antigüedad, pasando por las reinas, sacerdotisas, sanadoras, parteras, herbolarias y por supuesto las brujas, siempre las brujas; las mujeres reúnen características en sus roles, posturas y formas de entender y moverse en el mundo como por ejemplo el hecho de ser dadoras de vida y asemejarse a la tierra; y al mismo tiempo Saber de la muerte en sus cuerpos.  Vientre y tumba, sexualidad y poder, exuberancia en las formas y contradicción en el comportamiento.  Constructos todos estos que dentro del discurso de occidente se han equiparado a lo perverso y malo, dado el temor a esa fuerza eterna  de la naturaleza que en ellas, en nosotras, siempre se actualiza:  la transformación.

Maldita y bendita, la Canción de Eva es doble y por fortuna parece que el miedo heredado a esa ambigüedad, incluso en las mismas mujeres, ya se está menguando y el poder de la Sabiduría de muchas y sobre todo de la tierra misma, se revela y se rebela.

Entre las mujeres más "históricas", contadas por la historia oficial, muchas existieron y muchas otras también fueron inventadas. Pero  todo su legado, antes susurrado y camuflado en cocinas, baños, fuegos fatuos, secretos, canciones, chismes y recetas, es posible rastrearlo hoy en la mitología, la literatura, los cuentos, la música y para quienes tienen suerte, en los ojos de las ancianas de las familias y en el "lado B" de la historia familiar.

Isolda, Leonor de Aquitania, Hildegarda von Bingen, Isabel la Católica, Lilith, Hipatia, Safo, Sor Juana Inés de la Cruz, Catalina la Grande, Morgana, entre muchas otras; reinas, sanadoras, brujas, brujas, brujas:  Sabias.  Con artilugios, sortilegios, inteligencia, amor, pasión y una enorme capacidad de observación lograron atravesar los intersticios de sus tiempos y brillar hasta nuestros días siendo amadas y odiadas.

Lady with cape. Klimt


Las mujeres han sabido y saben del cambio y la transformación, por eso también saben Esperar.  Saben esperar con y sin esperanza.  Esperan la vida en los nacimientos y esperan la llegada de la muerte en los ciclos propios y de sus seres amados.   La edad de las mujeres está por fuera del tiempo lineal y está cifrada en el tiempo de las experiencias marcadas en la piel del corazón. Se les enseñó a temer al paso del tiempo, y por ello quizá también han sido expertas en camuflar y engañar a ese implacable con la sabiduría de la naturaleza puesta a su servicio.

El alma de la mujer, tan cercana a la naturaleza, se vale de ésta para sanar, embellecer, alimentar, jugar, cuidar, defenderse y cambiar de forma. Dicen que las brujas ni se quejan, ni tienen edad; yo pienso que como todos los seres humanos sufren y envejecen, pero juegan con el tiempo cíclico y reflejan múltiples edades.

The toilet. Renoir


Por todo esto, hoy me place celebrar el hecho de habitar un cuerpo de mujer y hacer parte de una historia compartida. Quiero celebrarlo con un bello texto escrito por un hombre que ha tocado con delicadeza, cautela y sencillez la experiencia del tiempo en la edad de las mujeres.  Si bien la historia de las mujeres ha sido muy mal contada por hombres ajenos a la profundidad y al misterio, existen algunos, generalmente poetas, que en conexión con su femenino, honran esa voluptuosidad y extrañeza de la mujer, y es delicioso leerlos. Acá una receta muy al estilo de las viejas y sabias brujas:

"Los cambios más importantes de nuestras vidas ocurren de manera casi imperceptible; se realizan mediante una paulatina acumulación de detalles que, separados uno por uno, no parecen significar nada, pero que de repente, juntos, se nos manifiestan en todo su tamaño y con toda su tremenda carga de transformación.  Los cambios de la edad (pasar de niñas a adolescentes a mujeres adultas a señoras viejas), aunque sucede en un proceso continuo y lento, los percibimos a saltos, como si fueran cambios discontinuos, repentinos. 

Cada día que pasa, aislado, no significa casi nada, peros esos días que se aglomeran  para formar los años y los decenios, esos pacientes días van dando forma a nuestro rostro. (…) Días hay que las mujeres amanecen lindas y días hay que sería preferible no haberse levantado.  Así les pasa a todas  y el mal no está en los ojos.  La tez es caprichosa y a su antojo varía la facciones.  No importa que la gente aún  te reconozca.  Tú sabes y yo sé que hay días en que no eres la misma.  El tiempo a veces corre hacia adelante (te ves más vieja), y a veces retrocede.

Para esa pesadumbre de los días en que el tiempo parece haber corrido por tu cara mucho más de la cuenta, no hay receta.  No se cura el estupor ante el espejo.  Lávate, sin embargo con agua helada el rostro; si no da resultado, con agua muy caliente; si el mal persiste, con agüita de rosas, si el disgusto no cesa, ponte unas gafas negras y cambia de peinado.

Pero lo mejor es poner la cara al sol por diez minutos, esperar la noche y dormir doce horas.  Sueño y sol y esperanza, no lo dudes, obrarán maravillas para el día siguiente.  A cualquier edad, incluso en la postrera, es posible lograr que el tiempo de tu cara retroceda.  Para lograrlo hay que recuperar tus gestos del pasado; para recuperarlos hay que volver a los sabores olvidados de la infancia".
(Héctor Abad Faciolince. Tratado de Culinaria para Mujeres Tristes)

Sueño y sol y esperanza para la piel del rostro. Sueño, luna y esperanza, diría yo, para la piel del alma de la mujer.

Ángela Patricia Ramírez C.



11 de enero de 2021

PSICOTERAPIA ONLINE

Steven Kenny




Ahora más que nunca se hace necesario en la práctica de  la psicoterapia la amplitud del espacio sagrado o "Témenos" como un recipiente suficientemente femenino-receptivo para permitir la emergencia de lo psíquico (consciente e inconsciente), y la oportunidad de su reconocimiento y posible integración.  En la virtualidad la conformación de este espacio cobra mucho sentido y requiere de creatividad y propósito.

El Témenos  es un término griego, acuñado en la psicología profunda, que significa un "espacio sagrado, protegido; psicológicamente, describe tanto un contenedor personal como el sentido de privacidad que rodea a una relación analítica". (Daryl Sharp)

Jung afirmaba que el Témenos es un lugar sagrado o círculo "en el que pueden ser integradas todas las partes disociadas de la personalidad".   Es pues un ámbito simbólico de protección, cuidado y atención.

Imagen tomada de pinterest



Este recinto concebido como el tiempo-espacio sagrado de la psicoterapia sumado al alma y sus manifestaciones (imágenes, sueños, emociones, síntomas, recuerdos, etc.), junto con la guía creativa, componen los elementos y nociones fundamentales de la psicoterapia como la concibo y realizo, además que la promueven a un espacio vital, sea presencial o virtual, en donde el alma, como acontecer de lo humano en sentido psicológico, es decir, entendida como puente entre el mundo de la materia y del espíritu, conectora de la profundidad y creadora incansable de la realidad a través de las imágenes, se siente cómoda, atendida, escuchada, vista, y entonces puede expresarse. 

En este espacio el principio creativo acompaña todo el tiempo al suceder psicológico, de manera que con cada paciente fluye, emerge, se construyen formas y vías de intervención orientadas a dinamizar el proceso y a motivar la relación con el inconsciente, pues no es muy común que las personas consideren su mundo inconsciente desde las primeras sesiones,  la gran mayoría llega con intenciones urgentes de "mejoría", adaptación o desaparición de síntomas.  Sin embargo, he atestiguado el transitar  de estas primeras "quejas", dolores, padecimientos, motivos de consulta iniciales, hacia los terrenos más hondos de las preguntas existenciales, la profundización, la transformación y el sentido. 

Así mismo, he observado como muchas mujeres por ejemplo, suelen hacer ese proceso como una "caída libre", como un "descenso" en sentido mítico, una inmersión en la cual sus cuerpos no están separados de tal experiencia y son imágenes vivas de sus cambios; este cuerpo haciendo una danza con el alma al vivenciar muchas veces con dolor y angustia los encuentros con las experiencias arquetípicas de la vida como el amor, la muerte, la sexualidad, la soledad, entre otras, también se nutre de este espacio sagrado terapéutico cuando es atendido y alimentado en la escucha y en autoconocimiento.

M. Rothko


 
Considero entonces que la virtualidad, con sus limitaciones y retos, puede ser horizonte amplificado para lo psíquico, pues el alma requiere de un Témenos que la albergue en su vivencia, y en la psicoterapia online, los recursos del símbolo, la palabra, el vínculo, la imagen, el sueño, las narrativas, el arte ritual, la conexión emocional, siguen siendo protagonistas y mucho más indispensables cuando frente a la carencia de presencia física, se incrementa su manifestación y necesidad de comprensión. 

Seguimos aprendiendo, seguimos investigando, seguimos flexibilizándonos con las formas de hacer un oficio de alma y como el alma, nos movemos en los reinos invisibles en donde el tiempo y el espacio no son ya un obstáculo y  pueden transformarse en recinto sagrado de acompañamiento y conciencia.

Ángela Ramírez C.
2021


 

28 de diciembre de 2020

TARA. LA BUDA. UNA IMAGEN PARA EL FEMENINO ILUMINADO

Vieja y Nueva Tara Verde.  Google

 

En este cierre de año acompañado por el gran influjo de la luna llena, conviene convocar  al principio femenino divino, esta vez, en la imagen benevolente de la gran Tara del Tíbet, quien como una Madre consoladora, nos abrace en su compasión activa llevándose los dolores de las pérdidas y transformándolas en sabiduría y esperanza.

Cuenta la leyenda que Tara fue una princesa llamada Yeshe Dawa, que significa "sabiduría equiparable a la de la luna", había alcanzado a través de su dedicación, ejercicio disciplinado y amor compasivo incondicional, una etapa en la evolución espiritual que le permitía elegir su futura reencarnación.   Un monje le felicitó por su logro y le sugirió que  ahora podría encarnarse en un hombre y llegar así a la iluminación.   Tara agradeció su consejo, pero le contestó lo siguiente:

-Desde ahora hasta alcanzar mi completo proceso de iluminación, me reencarnaré tan sólo en una mujer y alcanzaré este propósito únicamente en forma de mujer, como modelo e inspiración para todas las mujeres de este mundo. 
 
¡Una mujer iluminada que decide iluminar a las mujeres!.  Grandiosa imagen que trasciende los viejos y rancios paradigmas de religiones que han visto a la mujer como algo secundario, sobre todo,  temido y lejos del espíritu.

@patriciaangela. MET, New York



Así Tara se convirtió en el principio femenino de liberación y sabiduría, su nombre significa desde entonces "mujer libre", "noble liberadora", "la iluminada"; por ello se le conoce también como La Buda Femenina y Madre de los budas y bodhisattvas (término propio del budismo que alude a quienes buscan la iluminación, no sólo la propia sino la colectiva a través de la vía y práctica de la compasión).

La imagen de Tara en estos momentos me trae entonces refugio y consuelo, me recuerda que el principio femenino en su multiplicidad abarca también el aspecto de Madre Espiritual, madre que nutre el sentido de vida en medio de las dificultades.  En la etimología de su nombre encontramos imágenes como "hacer atravesar", "salvar", "liberar", por tanto, ampara y acompaña en el camino.

La iconografía y mitología del budismo tibetano es preciosa en su forma y compleja también en su contenido, pero lo que sí es cierto es que la diosa madre Tara es una de las deidades que está a la vez presente tanto en la vida cotidiana de los monjes, como en el desarrollo de sus preceptos espirituales en busca de la iluminación.  Se le convoca sin mediación alguna, a través de rezos u oraciones preciosas, como cuando llamamos sin más a mamá en busca de consuelo. Una vía muy femenina, directa, sin intermediarios y desde la experiencia, por esto su imagen ha reforzado el camino espiritual de las mujeres y es esencialmente símbolo de la energía femenina totalmente desarrollada, la que es irradiada por los diferentes rostros de la diosa.

Arya Tara.  Google



Tara es venerada en 21 formas divinas diferentes, pero se reconocen muy especialmente dos:  La Verde Tara como madre de la compasión, es protectora, despeja los miedos y ahuyenta a los enemigos  y  Tara Blanca expresando la máxima inteligencia de la divinidad, manifestada en curación y sabiduría.

A esta imagen arquetípica del divino femenino se le convoca, se le reza, se le honra y se le canta.  Su mantra asociado es:  

OM TARE TUTTARE TURE SOHA

Y una plegaria:

Bendita seas, Tara amada, protectora. Ven y rodéame de las sagradas virtudes.
Acógeme en tu bondadoso auxilio y levántame de las precipitaciones de los miedos.
Libérame, libera, libéranos  madre de todos.  Que la libertad sea en amor y compasión para todas las criaturas.
Bendita seas.

Es mi deseo para este cierre de año que esta luna llena de energía femenina materna, nos aliente y fortalezca para el nuevo ciclo.  Que la imagen arquetípica de la Verde Tara, se asome a través del brillo lunar y nos entregue un reflejo de lo que realmente significa la compasión y benevolencia hacia nosotros mismos y el mundo.

Plácida noche de luna llena y un grato y renovado año 2021

Ángela Patricia Ramírez C.
Diciembre 2020


25 de diciembre de 2020

EL ÁRBOL Y LA ESTRELLA

 

@patriciaangela @angelapsicoterapia



"Has escuchado la canción de la vida, sonando entre los nudos, las hojas y las ramas del árbol?

Los árboles tienen mucho que contarnos si estamos dispuestos a escucharles".

Sabiduría de los navajos. Lobo Negro y Gina Jones.


"No tiembla la luz de las estrellas.  Tiembla nuestra mirada, sabedora del enorme esfuerzo que esa luz ha realizado por dejarse ver".

Lorenzo Oliván

El árbol  y la estrella son dos potentes símbolos presentes en la mayoría de las tradiciones.   Se podrían escribir tratados completos, y quizá ya existan, sobre la historia, la iconografía y las representaciones sobre ellos.   Por mi parte, podría resumirlo en otras dos grandes palabras: la Tierra y el Cielo, con todas sus implicaciones posibles.  

El brillo de la estrella nos trae el cielo a la tierra, y el árbol como eje del mundo, en su verticalidad, nos acerca la tierra al cielo y conecta el cielo al subsuelo.  La estrella, fuente de energía, inspiración y conciencia.  El árbol, fuente de vida, nutrición y regeneración cíclica.

He querido hoy traer estas imágenes por su presencia continua en estas épocas del año, además de su aparición siempre constante en los sueños propios y de pacientes.

Digamos entonces que son dos símbolos esenciales de gran connotación sagrada para las diferentes tradiciones y pueblos.  Amplifiquemos un poco estas dos poderosas imágenes:


ÁRBOL

Por su condición de regeneración y vida inagotable en sus procesos de crecimiento, muerte y regeneración, simboliza la inmortalidad en sentido micro y macro cósmico, es decir, también representa la naturaleza humana y su continua evolución.

El árbol es símbolo puente de conexión entre los mundos superior, intermedio e inferior (copa, tronco, raíces). En el cristianismo y la iconografía cristiana está asociado a la cruz de la redención.  Dos árboles son motivos principales en esta tradición: el árbol de la vida y el árbol del conocimiento.  

En las tradiciones judías y cristianas su simbología está relacionada con la vida del espíritu.  Cristo es a la vez sol (estrella) y árbol.

"El árbol se compara al pilar que sostiene el templo y la casa, a la columna vertebral del cuerpo; las estrella son los frutos del árbol cósmico.  El árbol presenta seguridad sobre un plano espiritual, en el sentido de la manifestación". (Diccionario de símbolos. Chevalier)  De nuevo aquí la relación entre el árbol y la estrella, materia terrestre y celeste.

En la mitología nórdica, el árbol cósmico, hunde sus raíces en el corazón de la tierra donde se halla el infierno.

Otra imagen a destacar es el árbol de los ancestros, el árbol genealógico donde desde las raíces está plasmada nuestra historia evolutiva perteneciente a un linaje.


@patriciaangela


En muchas imágenes el sol y las estrellas están asociadas al árbol, en la india por ejemplo, se halla el árbol triple con tres soles.  Sin embargo lo que más se resalta es la dinámica de comunicación y relación entre la tierra y los soles y estrellas, a través del árbol escalera, puente, conexión; en ese sentido, el humano, es también un árbol y su esquema corporal tan bien diseñado por Da Vinci es a su vez, estrella y eje vertical.


Hombre de Vitruvio. Leonardo D.



ESTRELLA

Fuente de luz, símbolo del espíritu.  La estrella es guía para el hombre en su camino, entre los mundos y el cosmos.


Imagen tomada de Google




Para los antiguos, las estrellas eran una manifestación de los poderes divinos en funcionamiento.  Marcaban el paso del tiempo y estaban asociadas a los destinos de la humanidad.

"Estrechamente ligada al cielo del que depende, la estrella evoca también los misterios del sueño y de la noche; por brillar con brillo propio, el hombre debe situarse en los grandes ritmo cósmicos y armonizarse con ellos". (Chevalier)

Asociada a los "elegidos", a seres con "estrella", cuyo destino está ligado a grandes propósitos para la humanidad:  Cristo, Buda.




Según su forma y número de puntas también sus diversos significados:

La estrella de seis puntas, la estrella de David, simboliza el abrazo entre el espíritu y la materia.

La estrella de cinco puntas señala el microcosmos humano, símbolo del centro y de la fuerza del universo en expansión.  También representa la estrella de Belén, la estrella del nacimiento. 

La estrella de ocho puntas simboliza la Diosa, la Gran Madre, la Reina del cielo y de la tierra en sus diferentes acepciones, por ejemplo, Venus. 


Tarot Rider


En algunas tradiciones de Guatemala y Sur América, las estrellas representan también las almas de los muertos.

Como gran centro de los cielos y guía para navegantes tenemos la estrella polar que permanece fija en su cuadrante septentrional, y las otras estrellas parecen girar a su alrededor como si fuese un eje fijo, saliendo y poniéndose con las estaciones.  Esta estrella en la tradición celta es el hogar de la diosa Arianrhod, "Rueda de Plata", una diosa del nacimiento, la iniciación y el renacimiento.

Vemos pues, cómo en estas apenas generalidades simbólicas, los atributos y representaciones del árbol y la estrella están tan profundamente vinculados con la evolución del ser humano en el planeta.

Somos árboles y somos estrellas.  Estamos directamente conectados con la tierra madre y necesitamos de un centro físico y psíquico para dar frutos y expandirnos.  Y estamos identificados con el halo estelar y necesitamos de su guía e inspiración lumínica para vernos, reconocernos y brillar.  


Ángela Patricia Ramírez C. 

Diciembre 2020



15 de noviembre de 2020

HESTIA/VESTA: EL FUEGO DEL CORAZÓN DEL HOGAR

 

La Escuela de las Vestales

Hacer del corazón un templo, y allí llamar a Vesta para que nos ayude a preservar el fuego interior.  El fuego del hogar, del latido permanente que conecta la vida.

Hacer del corazón una llama y convocar a Vesta para que la avive en experiencias genuinas y de unidad.

Hacer del corazón una casa lo suficientemente amplia para albergar a majestuosos invitados, tus experiencias, tus sentimientos más puros.

Hacer del corazón un cáliz y llamar a Vesta para llenar la copa con el elixir del divino femenino y masculino.

Hacer del corazón un Corazón:  El Centro, El Templo, La llama, La casa, El Cáliz, El hogar, la conexión con el Real Ser.

Hestia. Giustiniani



Hestia es la diosa griega custodia, guardadora y preservadora del fuego del hogar, su correspondiente en Roma es Vesta, y allí  fue mucho más venerada; dentro de su templo ardía constantemente una llama cuidada por las vírgenes vestales, sacerdotisas iniciadas y consagradas para tal culto.  Su templo, central y circular era el hogar de la ciudad, simbolizando y conteniendo la unidad familiar y de ciudad.  Este lugar corazón, representando el vientre creativo de la diosa con su fuego continuo, cuidado por las vestales, desempeñaba entonces la función de mantener la vida.

Templo de Vesta Roma 1842 Girault De Prangey



Psicológicamente hablando, la imagen arquetípica de Vesta alude a la conexión con la sabiduría interior de una mujer. Podemos llamar a esta diosa cuando necesitemos centrarnos en un camino, decisión o actividad propia e íntima, que requiera de nuestra máxima atención y cuidado.  Simbólicamente, pienso en las vírgenes vestales, sacerdotisas de la diosa, como los atributos y sentimientos más puros en nuestra psique cuya función es estar completamente dedicados a la atención del crecimiento y mantenimiento de nuestro impulso o fuerza vital (fuego sagrado).  También me atrevo a imaginar estas vírgenes vestales como células de nuestra biología, comprometidas en presencia, acto y función con la vida orgánica, con la vitalidad, sostenimiento y sustentación del centro y corazón de cada órgano.


Templo de Vesta. Constantin Holscher



En los momentos de soledad decidida o circunstancial, Ella, Vesta, asiste y acompaña.  Amplía la capacidad de sentirnos a gusto en nuestros espacios físicos y psíquicos- esto es fundamental en estos momentos de confinamiento por pandemia- aumentando la capacidad de alimentarnos con la propia riqueza interior y los estados de tranquilidad al realizar las prácticas cotidianas.  Vesta ayuda a que las actividades del día a día puedan ser también una plegaria y un estado meditativo de conexión con la fuerza interna, con la llama del corazón.  Y en el centro del corazón es donde encontramos el verdadero y más plácido hogar.

Hestia/Vesta  nos inspira a convertir la vida misma en un ritual más que en una rutina.  Embellece lo aparentemente simple y lo provee de sentido.  Esta cualidad o atributo es necesaria en momentos en donde aparece la desmotivación por cansancio o por exceso de mundo exterior.  Volver a encender el fuego del corazón y de nuestros hogares es una forma de rendir tributo a esta diosa.  Así recibimos entonces calidez, apoyo y confianza en que nuestra vitalidad se reestablecerá y permanecerá en el centro, en el foco, en el propósito a veces olvidado del autocuidado.

Vesta y su fuego sacrado




Ángela Patricia Ramírez C.






31 de octubre de 2020

CERRIDWEN. UNA IMAGEN PARA LA DIOSA OSCURA DE LA MUERTE Y RENACIMIENTO.

 

Cerridwen. Imagen tomada de google






Los celtas fueron un pueblo muy  rico en imágenes y mitos asociados a la Diosa.  Lograron en sus mitologías dar expresión a la multiplicidad y también a la unidad de la vida.  

Entre sus diosas se destacan Brigid (diosa del fuego), Dea Dama (diosa madre triple), Morrigan (diosa de la muerte y destrucción) y en su aspecto más oscuro:  Cerridwen, patrona de los ciclos de la vida muerte y renacimiento.  Reconocida como Señora del inframundo, deviene Madre en la fiesta del fin de año celta: Samhain (el fin del verano), en donde su matriz se hincha con las almas de los muertos.  Madre que alberga el cambio.




Los aspectos de la madre oscura son difíciles de asimilar, pero profundamente benevolentes y necesarios en todos los finales y cierres de ciclos.  Ella es la guardiana de los misterios, madre de los secretos de la tumba y por ello muestra el camino hacia la inspiración y renacimiento.  Abre el paso para que llegue la  sabiduría que otorga la muerte, el desapego, el desprendimiento.

Negar este aspecto de la diosa significaría negar una gran parte de nosotros mismos y una parte del año: el invierno, en donde la tierra misma se cierra y duerme, se recoge para luego renovarse en una nueva estación.  Para el pueblo celta, el año entendido como circular, era una imagen y experiencia muy importante, y creo, puede servirnos de sugerencia para estar atentos a los ciclos internos y externos, a todo aquello que experimentamos y de lo que aprendemos durante un año.




Dentro de los atributos de esta deidad están el poder cambiar de forma y ser maestra del conocimiento mágico, por ello es reconocida como bruja.

Cerridwen es pues también una gran diosa alquímica ya que el caldero, símbolo que la caracteriza, es un crisol de transformación continua.  Allí, en ese útero mágico, cáliz de muerte y vida se realizan las pócimas de sabiduría, inspiración y regeneración; esto es, toda la fertilidad a la que podemos acceder si nos permitimos ser dignos del fenómeno de la muerte simbólica cada fin de ciclo, cada fin de año, aceptando el final de realidades ya innecesarias. 





Por ello quizá hoy les invito a convocar esta imagen poderosa de lo femenino, en este cierre de año cargado de exigencias, renuncias, sacrificios y desafíos; en este año donde la muerte (física y simbólica) ha sido maestra y va señalando nuevos caminos.  





Acerquémonos con respeto al caldero de esta diosa de la transformación y entreguemos allí nuestras propias muertes, pero sobre todo pidamos también apoyo para comprender e ir soltando los miedos asociados a la muerte, a los muertos, a las almas que transitan en la memoria y que asisten muchas veces nuestro andar.  

Honremos a los ancestros en esta fiesta de Samhain.  Sí, puede ser una fiesta la despedida con el recuerdo y la honra hacia quienes ya experimentaron la vida y abrieron el paso para vivir la nuestra. Benditos los que cambian de forma con Cerridwen y retornan confiados  al vientre de la diosa.

¡Feliz luna llena de Octubre!
¡Feliz Samhain!
¡Feliz Vida Muerte y Renacimiento!

Ángela Patricia Ramírez C.



16 de octubre de 2020

NYX: LA NOCHE

 

Nyx. Gustave Moreau 1880

En la luna nueva especialmente, la  Noche es protagonista y nos rodea sin los matices lunares visibles, por ello, se activa más su influjo envolvente como una cueva madre oscura y acogedora que alberga nuestros misterios e inspiraciones y/o nuestros temores y agobios.

Noche, Nyx, también es una diosa primordial, vinculada al origen y al origen de los orígenes junto con Caos, su padre y el negro Erebo (oscuridad) su hermano.  Los antiguos griegos dieron a esta diosa una connotación elemental como impulso generador, así como El Inframundo, La Tierra y El Cielo, y como cada uno de ellos, creo su propia descendencia.  Tal descendencia estaría relacionada con aquellos aspectos no muy sencillos de vivenciar, pero inevitables, ineludibles y ordenadores de la experiencia humana:
La muerte, el destino, el éter, el brillo del día, El sueño, las Moiras, la amistad, la venganza, el dolor, la discordia, la vejez entre otros, hacen parte de su prole.  ¡Tremenda Madre!

Lo que más me atrae y apasiona de las historias de esta diosa es precisamente ese aspecto fecundo, generador de la luz del día y sobre todo, la imagen de ser incubadora del huevo primordial de donde emerge:  Eros, El Amor:

"Según Aristófanes, la Noche, cuando la Tierra, el Aire y el Cielo aún no existían, engendra un huevo en el seno infinito del Erebo, y de ese huevo sale Eros, El Amor o, más exactamente, el principio de atracción que permitirá juntarse a las criaturas para crecer, multiplicarse y participar de la lucidez y lo bello. (…) Eros se unió de noche al Caos alado en el vasto Tártaro e hizo nacer la raza de los pájaros, la primera en aparecer de las especies vivientes.  De este modo, antes de que el Amor uniese todos los elementos y aún antes de que existieran los inmortales, las aves poblaron al universo quizá para acentuar la importancia del vuelo, la libertad cifrada en su condición". 

Nyx. Imagen tomada de Internet



Esta historia atípica, y por lo demás preciosa en sus imágenes, nos sitúa ante la evidencia de la íntima relación entre la Noche, el Amor, la libertad y la creación.

Sin la diosa Nyx, la luz no tendría sentido y el Amor no hubiese sido engendrado, tampoco estaría dotado de misterio, profundidad y desafíos de oscuridad, no podría ser maduro o completo.

Sin Nyx todo vacío sería infértil y no tendríamos promesa de lucidez, aquello que nos mantiene vivos.

En noches de luna nueva, recordémosla  a Ella, a la diosa, en su versión más primigenia como abrazo oscuro del mundo por venir, de nuevas ideas, nuevos sueños, nuevas semillas.  Sembremos con Nyx  en esta luna huevos eróticos de esperanza y descansemos por un instante en la negrura de su seno.
  
Feliz Luna Nueva de octubre

Ángela Patricia Ramírez C.